¿Por qué sientes que te vas a desmayar?

Estás en el súper, en una cena con amigos o en la calle y, sin previo aviso, sientes que te mareas. Te falta el aire, tus músculos se tensan, tu corazón late con fuerza, te falta estabilidad, empiezas a temblar y, sin duda, piensas que te vas a desmayar. "¿Y si me desplomo aquí mismo, delante de toda esta gente?". La idea te aterra y los síntomas se acentúan. Crees que es un ataque cardiaco, un tumor cerebral, un ictus... "Esto es algo grave", deduces.
Susana Navarro, maquilladora en una cadena de tiendas de cosmética y con una hija de seis años, conoce bien esos trances. "Llegué a sufrirlos tres veces a la semana. Cuando padecí los primeros, hace ya más de un año, lo consulté con mi médico", explica. Primero le mandaron hacerse análisis de sangre y de orina, y llevar un Holter (un aparato que registra los ritmos cardiacos) durante 24 horas. Más tarde vinieron la espirometría, las visitas a los otorrinos, oftalmólogos y neurológos... pero ninguna de las pruebas dio con la causa de sus mareos.
Estrés oculto
Finalmente, y por recomendación del médico de Atención Primaria, Susana acabó en la consulta del doctor Ricardo Angora, un psiquiatra. "Resultó que el origen de mis mareos estaba en el estrés que sufría por la situación económica en la que vivíamos. Mi marido llevaba dos años en el paro y solo con mi sueldo no podíamos pagar la hipoteca ni llegar a fin de mes. Yo intentaba disimular, pero estaba cada vez peor. Hoy sé que solo consigues superar el problema analizando sus causas y aprendiendo ciertas tácticas, como la respiración profunda o la relajación progresiva. Lástima el tiempo que pasé sin saberlo".
No asociamos los mareos al estrés porque este no pasa por nuestra consciencia.
"Aunque son muy alarmantes, este tipo de mareos no suelen suponer peligro para la vida", explica el doctor Ricardo Angora, que es vocal del Colegio de Médicos de Madrid. Los síntomas de los que habla pueden durar minutos o hasta media hora y repetirse varias veces a la semana durante meses, aunque no se suelen cronificar.
En general se producen por estrés psicológico, pero también pueden deberse a estrés físico (cansancio, sobreesfuerzo...), abuso de cafeína y otras sustancias adictivas, e incluso por culpa de un síndrome de abstinencia a ansiolíticos. "Hay un sumatorio de causas, pero en la mayoría de los casos se dan en situaciones que la persona siente que no puede controlar lo que le sucede y lo interpreta como una amenaza", explica el especialista.
¿Por qué no sabemos establecer sus causas y atribuimos esos mareos a otros problemas de salud? ¿Por qué no reconocemos al estrés y la ansiedad como causantes de esas crisis tan alarmantes? La respuesta del experto es clara: "No lo vemos porque la respuesta al estrés no pasa por la consciencia. Es un patrón automatizado desde nuestros orígenes, cuando vivíamos entre fieras salvajes y otras amenazas reales y teníamos que salir huyendo a toda prisa o bien luchar contra ellas para eliminarlas".
Pero las amenazas en la actualidad son más sutiles y no sabemos identificarlas. Por eso, el tratamiento de esas crisis pasa primero por analizar qué las está provocando. Por supuesto, antes de determinar que su origen es el estrés o la ansiedad, tenemos que descartar enfermedades físicas (cardiacas, endocrinas, respiratorias, neurológicas...) que pueden provocar síntomas parecidos.
Una vez descartadas, el médico ha de hablar con el paciente para ver qué problemas pueden estar actuando como "estresores". "A partir de ahí ya podemos trabajar con él y enseñarle a utilizar recursos y habilidades "desestresantes" que le ayuden a controlar esos episodios. Si se consigue, los mareos desaparecen", concluye el especialista.
Una larga lista:
Según el doctor Angora, estos son los "estresores" más comunes que suelen estar detrás de ese tipo de mareos:
- Incertidumbre económica. Deudas difíciles de afrontar, situación de paro laboral, sensación de no poder atender las necesidades familiares. "Son una de las situaciones que más incertidumbre y estrés provocan", señala el experto.
- Problemas de relación persistentes. Tensiones familiares, de pareja, con compañeros de trabajo, con amigos... "No analizar ni verbalizar esos problemas genera muchas crisis", aclara el doctor Angora.
- Inactividad tras la jubilación. La sensación de haber dejado de ser útil, de ser un pensionista, produce estrés a largo plazo. "Por eso hay que pensar en alternativas, como hacer voluntariado y otras actividades", comenta el especialista.
- Anticipación de tests. Ansiedad por futuros exámenes, entrevistas de empleo, oposiciones, resultados médicos... "Una perspectiva no es una realidad, pero la anticipación también provoca estrés", puntualiza el doctor Angora.
- Espacios reducidos. Convivir con otras personas en sitios pequeños, pisos compartidos o entornos agobiantes genera mucho estrés. "Los seres humanos somos muy territoriales y necesitamos nuestro propio espacio", explica el especialista.
- Exigencias laborales. Plazos de entrega agobiantes, competitividad laboral, exigencias de rendimiento exageradas... también provocan altas tasas de ansiedad.
- Traumas físicos o psicológicos. Entre los que figuran la pérdida de un ser querido, sufrir un accidente, incendio, atraco, cambiar de ciudad o de país...
- Exceso o falta de interacción social. Un exceso de interacción con el entorno puede ser tan malo como su defecto. "Hay que buscar el equilibrio y desarrollar habilidades sociales", aconseja el doctor Angora.
- Falta de actividades "desestresantes". El déficit de actividades que nos permitan relajarnos y disfrutar de verdad, como salir al cine o al teatro, escuchar música, bailar, hacer más vida al aire libre aumenta la ansiedad.
Personalidad
Pero no todo viene de fuera. "Las personas con personalidad impulsiva suelen volverse agresivas e irritables en situaciones de estrés crónico. Las personas más dependientes suelen responder de una forma dramática, sobreactuando, por ejemplo diciendo que se van a morir, que necesitan urgentemente un médico... No están mintiendo. Lo piensan de verdad, pero pierden el control con este tipo de conductas que indican desadaptación", explica el psiquiatra.
El abuso del alcohol y los ansiolíticos son otras salidas falsas a este problema, lo mismo que la necesidad de comer en exceso. "En cualquiera de los casos, hay que buscar la ayuda de un especialista que realice una psicoeducación con el paciente y le proporcione herramientas para ayudarle a controlar ese estrés", asegura el doctor Angora.
Evita perder el control:
Si notas que vas a desmayarte, recurre a estas técnicas:
- Haz respiración profunda. Coloca la mano sobre el vientre y nota cómo se hincha al inhalar aire por la nariz. Mantén la respiración unos segundos. Expulsa el aire lentamente, notando como se deshincha el vientre. Repite tres veces.
- Recurre a la relajación muscular progresiva. Tumbada, tensa y luego relaja los distintos grupos musculares, empezando por los pies y acabando en el cuello. Si tus músculos están relajados, tu mente también lo estará.
- Conócete a ti misma. Eso supone identificar tus límites, tus reacciones...
- Activa tus redes de apoyo. Todos necesitamos el apoyo de familiares y amigos que nos hagan sentirnos comprendidos.
- Comunícate. Compartir los problemas con profesionales o personas de confianza ayuda a descargar ansiedad y a identificarlos.
- Acude a terapias de grupo. Ver que otros tienen los mismos síntomas alivia muchísimo.
- Organízate. La organización da sensación de control. El cerebro necesita planificación.
- Cuídate. Descansar lo suficiente, seguir una dieta rica en nutrientes, hacer actividades relajantes ayudan a prevenir las crisis por estrés.
- No recurras a los ansiolíticos. Solo están indicados si los receta expresamente un especialista.
¿Será psicológico?
Enfermedades que hay que descartar antes de atribuir los mareos a problemas psicológicos.
- Arritmias cardiacas, insuficiencia cardiaca, prolapso de la válvula mitral, isquemia de miocardio...
- Asma, alergias, tromboembolismo pulmonar...
- Hipoglucemia, hiper o hipotiroidismo, problemas en las glándulas suprarrenales.
- Crisis epilépticas parciales (ausencias).
Hormonas del estrés, las "culpables" de tus mareos:
El estrés aumenta los niveles de hormonas como el cortisol o la adrenalina, que provocan cambios psicológicos, fisiológicos y emocionales. Es una respuesta heredada de nuestros antepasados que "dispara" las capacidades del organismo para enfrentarnos a una amenaza o a salir huyendo despavoridos. Algunos de esos cambios hacen que aumente el flujo de sangre a partes del organismo necesarias para la supervivencia y otros lo reducen en partes no tan necesarias. En general, conllevan un aumento del ritmo cardiaco, respiratorio y una gran activación muscular, todo lo cual puede hacerte sentir que te vas a desmayar.
Fuente: http://www.mujerhoy.com/vivir/psicologia/201608/19/sientes-desmayar-mareos-20160819132653.html
Nos conocimos online y ¡parece que fuera de toda la vida!

Parece insólito pero no lo es. Muchas personas que conocen a alguien a través de un portal de citas o de una aplicación aseguran que sienten que el vínculo con el otro lleva una vida. ¿Falsa sensación de intimidad o conexión instantánea? La Web plantea esta disyuntiva y es bueno saber que un desconocido sigue siéndolo hasta que, precisamente, lo conocemos.
Estas son algunas cuestiones a tener en cuenta cuando una relación virtual avanza de manera acelerada y los protagonistas de la historia romántica aún no se han conocido cara a cara:
1. No hay que idealizar: ese otro es aún una construcción virtual, en la que la fantasía y las virtudes imaginarias juegan un rol preponderante. Es bueno tener esto presente para no atribuir a ese hombre o mujer características que aún no sabemos si posee.
2. El amor es una construcción: recién se están colocando los cimientos de esta relación que ha nacido en el contexto de la virtualidad. Faltan aún muchos ladrillos para que la “obra” avance. Es bueno imaginarla pero no apurarla para que resulte sólida.
3. Las expectativas no son buenas: es lógico que una vez que conectamos con alguien, que se produce esa chispa, comencemos a fantasear acerca de adonde podremos llegar con esa relación. Es importante relacionarse desde la ilusión pero nunca desde modelos mentales predeterminados de cómo podría llegar a ser una pareja. Eso es mucha presión para uno y para la persona a la que estamos conociendo. Cada quien llega a una pareja con su historia personal y sentimental.
4. El otro aún es un desconocido: no hemos de suponer que sabemos de otra persona cuando recién estamos en los inicios de un vínculo. Todos somos desconocidos hasta que logramos intimidad y vamos quitándonos nuestros “disfraces” sociales. Aunque la cercanía virtual se asemeje mucho a la real tiene sus diferencias, por eso es bueno no postergar el contacto face to face. Los portales de citas como Match.com son un puente maravilloso para encontrar pareja. Y a partir de allí, comenzar a trabajar en la relación, conociendo día a día al otro en su individualidad.
5. El enamoramiento no es amor: es ese estado mágico en el que surgen cantidad de emociones positivas a nivel físico, emocional y mental. Su duración varía pero es normal que nos sintamos “tontos”, aturdidos y capaces de hacer cualquier cosa por aquel al que endiosamos por despertar en nosotros estas sensaciones. El enamoramiento puede durar varios meses, un año inclusive. Después comienza la labor amorosa. Moraleja: el enamoramiento (virtual o real) no permite razonar con claridad ni tomar decisiones. Precaución.
Mascarillas para eliminar marcas de acné...¡Te encantarán!

Cuando padecimos acné, además de las cicatrices que permanecen a nivel psicológico, también en nuestra piel.
A veces, el maquillaje no es suficiente para olvidarnos de ellas, y los tratamientos cosméticos son costosos. Afortunadamente, existen remedios caseros que pueden ayudar a minimizarlas por un precio muy económico.
Aquí te presentamos 3 mascarillas para eliminar marcas de acné:
1. Exfoliante de café
Para esta, necesitas café en polvo y miel. Mezcla un chorrito del dulce en un recipiente pequeño lleno de café. Ahora, tómalo y comienza a untarlo en tu rostro con movimientos circulares. Esto renovará la piel y beneficiará su circulación.
2. Miel
Un ingrediente que vas a aplicar como mascarilla focalizada, específicamente en aquellos lugares donde tengas marcas. Ponla con un cotonete sobre el área y déjalo actuar mientras duermes. Sus propiedades reducen la inflamación y el enrojecimiento.
3. Limón
Al igual que la anterior, moja el hisopo y pásalo sobre la zona a tratar. Deja el jugo durante unos 15 minutos y aclara con agua tibia. ¡Ojo! No te expongas al sol porque el limón mancha la piel.
Fuente: http://bienestar.salud180.com/salud-dia-dia/mascarillas-para-eliminar-marcas-de-acnete-encantaran
Labiales que toda mujer debe tener

Cuando hablamos de labiales, hay millones de formas, texturas y colores de los cuales escoger… entonces, ¿por dónde empezamos? Por suerte, no necesitas comprarlos todos, y mucho menos los más caros, sólo aquellos que siempre necesitarás, desde para una cita, hasta para una entrevista de trabajo.
- Mate: El mate es maravilloso. Hace que tus labios se vean llenos, pero al mismo tiempo hidratados, no como el gloss que reseca y llama mucho la atención. No sólo eso, también es buenísimo para atender una boda en la mañana o en la noche, así como para salir de antro, o a una cita.
- Rojo: El rojo te da muchas opciones también, pero es un tono tan sexy y seductor, que es necesario tener al menos un tono en tu cosmetiquera. Aunque no lo creas, un rostro limpio y sin maquillaje puede cambiar por completo con unos labios rojos y sexys.
- Nude: Un nude suave te hará lucir más fresca y elegante. Le dará equilibrio a TODO tu ‘look’ y es el mejor complemento para un ‘smoky eye’. Si no eres fan del ‘nude’, es porque nunca lo has probado, ¡pero inténtalo! Te aseguro que terminarás enamorada.
- Mora: El color mora se ha vuelto muy popular últimamente, y es que luce como un tono seductor y moderno. Lo mejor de todo es que también combina con cualquier tono de piel, y ahora en día lo puedes encontrar, desde en Sephora, hasta en la tiendita de la esquina.
- Rosa fuerte: El rosa se ve bien, desde en una piel clara, hasta en una muy oscura, y es prácticamente el tono de cada temporada del año. El rosa es un color femenino, combina con casi todo, y es funcional para cualquier ocasión.
- Con mucho pigmento: Éste es versátil. Si usas bálsamo, el labial con pigmento será lo único necesario para lucir unos labios de altura. Claro que si quieres algo más atrevido, puedes aplicar el labial y tendrás un ‘look’ extremo. Sólo no olvides tener un equilibrio en tu maquillaje.
- Fuente: http://mx.emedemujer.com/belleza/labiales-toda-mujer/
5 Cosas que debes saber sobre los #besos

Los besos son sin duda el inicio del romance y la pasión, pero alguna vez te has preguntado por qué un beso te hace sentir mariposas en el estómago, en caso de que así sea no pares de leer y checa nuestro listado.
1.- Los labios tienen toneladas de las terminaciones nerviosas. Es por eso que estimulan al deseo. Es por ello que besarse antes, durante y después del sexo puede ser muy excitante y satisfactorio.
2.- Un beso es considerada una caricia muy íntima. Es por eso que en caso de que tu pareja sólo te de un tierno beso en la mejilla, tienes que pensar muy bien que pretendes de esa relación.
3.- Un beso en el cuello o en la oreja te llevaran a otro nivel. El contacto de tus labios con esa zona erógena puede hacer estallar a tu pareja.
4.- Potencia la libido. Un beso sumamente sensual puede aumentar la testosterona!
5.- Durante la Edad Media, un beso era la mejor firma. Las personas que firmaron contratos legales hacían una “X” en el documento y luego la besaban para hacer la promesa.
Fuente: http://mx.emedemujer.com/actualidad/5-cosas-debes-saber-los-besos/