7 alimentos buenísimos para comer y perder peso durante este verano

El verano es una época de diversión, ocio y descanso, en suma, de vacaciones. En ella solemos disfrutar de más tiempo para nosotros mismos y para compartir con nuestros familiares y amigos. En ocasiones, nos relajamos en exceso y no mantenemos una alimentación equilibrada. Pero hay que tener en cuenta la importancia de seguir unos hábitos alimentarios adecuados, con más razón en estos meses, ya que se produce un aumento muy elevado de las temperaturas y es necesario mantenerse hidratado y con una cantidad apropiada de nutrientes.
A continuación, os proponemos siete alimentos imprescindibles para la dieta de verano, esos que no podrás dejar de lado durante estos meses de calor para mantener una vida saludable:
La zanahoria se ha reconocido como uno de los mejores tentempiés para comer entre horas, por su capacidad para saciar el hambre e incluso la sed
Sandía: protagonista indiscutible en todas las mesas a la hora de comer en verano, esta fruta aporta elevados niveles de hidratación, ya que un 95% de su peso es agua. Además, es rica en vitaminas A y C y es estupenda para el control del peso pues sacia bastante y es diurética.
Melocotón: es uno de los mejores aliados para protegerse del sol, gracias a sus carotenos y antioxidantes, que luchan contra los radicales libres y cuidan la piel, el cabello y las uñas de sus efectos nocivos. Tiene un alto contenido en vitamina C y es una fruta muy rica en calcio.
Zanahoria: se ha reconocido como uno de los mejores tentempiés para comer entre horas, por su capacidad para saciar el hambre e incluso la sed. Además, es fundamental para protegernos del sol gracias a su contenido en betacaroteno, que también potencia el bronceado de la piel. Este componente ayuda a que las personas con tendencia a desarrollar diabetes de tipo 2 estén menos expuestas a sufrir la enfermedad, según un estudio de la Universidad de Stanford.

El tomate es un clásico del verano. (iStock)
Tomate: imprescindible en la dieta de todo el año, el tomate se hace especialmente importante en verano por ser muy hidratante y muy rico en vitamina C. También contiene carotenoides como la luteína y la zeaxantina, que protegen la vista de los rayos solares.
Plátano: siempre es una buena elección para saciarse rápidamente ya que aporta mucha energía, tanto en las actividades del día a día como antes de realizar cualquier deporte. Es muy bueno para prevenir la deshidratación gracias a su alto contenido en potasio y aporta numerosas vitaminas, como la A, muy importante para cuidar la piel ante los rayos del sol.
Pepino: igual que la sandía, es otro de los alimentos que aportan muchísima agua a nuestro organismo, por lo que es un aliado excepcional para hidratarnos en verano. Además, tiene muy pocas calorías, ayuda a no retener líquidos y sacia bastante en las comidas, en las que se puede combinar fácilmente, en una ensalada por ejemplo.
Es importante beber grandes cantidades de agua incluso aunque no se tenga sensación de sed
Agua: el último, pero quizá el más importante de todos. El agua no es que sea necesaria en verano, es que es imprescindible. Es importante beber grandes cantidades incluso aunque no se tenga sensación de sed, y si se hace deporte o se está en un lugar demasiado caluroso, siempre hay que tener una botella a mano.
Con estos alimentos en la lista de la compra, además de disfrutar de una dieta rica y comida sana, aportaremos a nuestro organismo grandes beneficios especialmente en la temporada estival. ¡No te olvides de ninguno de ellos!
Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-07-20/alimentos-dieta-verano_1235867/
Lo que nunca jamás debes hacer al despertarte

Puede que madrugar por obligación sea una de las tareas más arduas para el ser humano. Seis millones de años de evolución y seguimos rogando por esos cinco minutos más que, seamos sinceros, no nos van a solucionar nada. Y lo sabemos.
No solo eso, hacemos constantemente estupideces, intentando que abrir el ojo sea lo menos traumático posible, y lo que conseguimos en realidad es malgastar la poca energía que tenemos, y arrastrar nuestro cansancio por toda la casa. Pero tranquilo, aquí te explicamos científicamente algunos errores en los que podemos ver reflejada la torpeza de nuestros dichosos madrugones.
Diez minutitos más

Ese momento en que no te mueves ni aunque se caiga el edificio. (iStock)
La pereza se apodera de nosotros cuando suena el despertador, es normal. Pero ¡no cedas a la tentación! Mantente fuerte y haz por levantarte porque, según los expertos, esa es la peor forma de empezar el día.
El experto y expresidente de la Academia Americana de Medicina del Sueño, Timothy Morgenthaler, explicó en un artículo publicado en 'Business Insider' que la mayoría de especialistas en la materia desaconsejan pulsar el botón de ‘snooze’ (o posponer) una vez ha sonado el despertador.
La razón tiene que ver con los ciclos del sueño, una fase de 90 minutos en la que nuestro cerebro pasa por las etapas necesarias para cumplir el período natural de descanso. Cuando nos damos la vuelta al sonar el despertador, si conseguimos quedarnos un poco ‘groggy’, en realidad estamos preparando a nuestro cuerpo para otra fase de sueño, de manera que, cuenta Morgenthaler, si no dejamos de romper esos ciclos nos levantaremos aturdidos o con sensación de cansancio.
El mejor consejo que dan los expertos es ser previsor y esmerarse en dormir las horas necesarias (la mayoría recomiendan siete u ocho horas) en lugar de resistirse por la mañana cuando levantarse ya es inevitable.
Quedarte enroscado cual rollito de canela

Los días de frío es especialmente difícil no hacer esto.
Ya estás despierto. Has asumido que es un nuevo día y que ya no vas a volver a dormir. Pero te quedas envuelto entre las sábanas mirando un punto en el gotelé. ¡Error!
Ese remanso de paz que puedes tomar como el pequeño lujo del día en realidad no te está haciendo bien. La psicóloga de Harvard Amy Cuddy advierte que las personas que se despiertan en posición fetal tienen más probabilidades de padecer estrés durante todo el día que aquellas que se despiertan estiradas.
¿Solo eres capaz de dormir acurrucado? Cuddy tiene solución para eso: levántate ipso facto y estírate bien para empezar el día. Verás como en ese instante te decides a emprender el día y recibes un subidón de energía.
Revisar tus mensajes

Seguro que lo que tengas que mirar puede esperar al menos un rato. (iStock)
Es posible que antes de levantarte cojas el teléfono móvil, si lo tienes a mano, y revises tus mensajes, a ver si hay algo que te da esa vidilla que necesitas para salir del catre. Pero las palabras de Julie Morgenstern, autora del libro ‘Never Check Email in the Morning’, son tajantes, si haces eso “nunca te recuperarás”. Quizá no para siempre, al menos a lo largo de ese día.
La razón que da es que, cuando más necesitas estímulos positivos, nada más despertarte, es probable que te encuentres en tu email alguna noticia del trabajo, alguna factura impagada o, en definitiva, noticias poco gratas para empezar el día, algo que puede influir en tu ánimo durante toda la jornada.
Arreglarte en la oscuridad

Para una vez que alguien recomienda sí dar la luz eléctrica habrá que hacer caso.(iStock)
Todos somos muy ahorradores con el tema de la electricidad, pero si eres de esos que se visten prácticamente a tientas, te estás equivocando. Encender las luces nos ayudará a estar espabilados lo antes posible, y así evitar arrastrar la somnolencia, a veces durante horas.
Desde la Fundación Nacional del Sueño de EEUU recomiendan subir las persianas y asegurarse siempre de que hay un buen fogonazo de luz allá donde estemos. Si aún es de noche cuando te levantas, esto ayudará a nuestro cuerpo a ser consciente de que es un nuevo día y que ya se ha terminado el período de dormir.
Tomar café

Aunque creas que no, puedes esperar. (iStock)
Sí, sí. Eso que te da la vida por la mañana en realidad esconde un hábito contraproducente para empezar el día. El mítico “Yo no empiezo a funcionar hasta que no me tomo un café” es un mito.
La realidad científica es que, precisamente por la mañana, nuestro cuerpo emite grandes cantidades de cortisol, que ayuda a poner en funcionamiento nuestro metabolismo. Esto se produce, aproximadamente, durante la primera hora de nuestro día. Así que si nos levantamos ya con un aporte de cafeína, nuestro cuerpo entenderá que ya está a pleno rendimiento, y produciremos menos cortisol, y no conviene acostumbrar al cuerpo a producir menos cantidad de hormonas de manera natural.
Steven Miller, experto en Cronofarmacología de la Universidad de Maryland, afirma que el mejor momento para tomar café es una hora y media después de habernos levantado.
No tener rutinas
En algún momento hay que ponerse a ordenar... también tu vida. (iStock)
Pasamos la vida huyendo de las rutinas que ya hemos adquirido y, cuando de verdad hace falta una, ¡no la tienes!
Los expertos aseguran que tener por costumbre los mismos hábitos por la mañana ahorrará una energía que, no nos engañemos, en ese momento necesitamos mucho. En concreto la que desperdiciamos en pensar “¿qué es lo siguiente que voy a hacer?”. Si nos acostumbramos a hacer siempre lo mismo y por el mismo orden, se convertirá en un quehacer mecánico, y nos costará mucho menos trabajo hacerlo.
Dejar la cama sin hacer

A nosotros nos cuesta más trabajo que a esta chica hacer la cama. (iStock)
Venga, confiesa. A tu madre la podrás engañar cuando viene de visita y haces la cama ‘express’ para que no te eche la clásica reprimenda. Pero todos sabemos que la tentación de no hacer la cama, sobre todo en esos días que estamos muy cansados y vamos tarde, es grande.
Hacer la cama puede ser costoso para los madrugadores, pero Charles Duhigg, autor de "La fuerza de la costumbre", afirma que la gente que crea el hábito de hacer su cama resulta más productiva a lo largo del día. Hay varias maneras de verlo, porque no está claro cuál es la causa y cuál el efecto: también puede ser que las personas que tienden a hacer la cama, más organizadas, son por ello más eficientes.
Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-07-20/lo-que-nunca-hacer-despertarte_1235721/
¿Qué tomar en cuenta a la hora de elegir un #gym?

Solo mirar aquel espacio lleno de personas, algunas indiferentes y otras con mirada hostil, te hace desear renunciar; sin embargo, avanzas, y sin saber con qué ejercicio empezar, te subes al aparato más cercano. Lo peor llega: no sabes utilizarlo y no hay nadie para ayudarte...
Si bien aquellos anuncios de “2x1”, “no pagues inscripción”, “mensualidades económicas”…, son tentadores a la hora de elegir un gym, debes tomar en cuenta otras cosas para no salir “huyendo”, por ejemplo:
El gym debe saber lo qué necesitas y esperas; para ello, existe una prueba denominada InBody, en la cual se analiza el porcentaje de grasa (dónde se localizada) y músculo; a base de ello, se construye una rutina o se sugiere las mejores actividades para ti”, explica Chris Dedicik, Director de New Evolution Ventures.

¡No mueras en el intento!
Aparte de buscar un espacio que te “comprenda”, antes de elegir un gym toma en cuenta lo siguiente:
1. ¿Membresía?
Si se trata de una cadena, como es el caso de Energy Fitness Vallejo, pregunta sobre las opciones de membresía, debido a que algunas te permiten hacer uso de cualquiera de sus instalaciones.
2. Ubicación
Para que no interfiera en tus actividades, busca un gym que quede a 10 o 15 minutos de tu residencia o lugar de trabajo.
3. Horarios compatibles
Antes de hacer cualquier pago, verifica que puedes asistir a las actividades que te interesan; porque, si vas a otras que no te gustan seguramente renunciarás desde el primer mes.
4. Personal calificado
Además de la atención, debes fijarte en la capacidad que tiene cada instructor; esto evitará la posibilidad de lesión.
Hacer ejercicio no debe ser un “sufrimiento” sino una experiencia de vida; una oportunidad para amar tu cuerpo y experimentar un bienestar diferente… ¡Atrévete a disfrutarlo, no tengas miedo!
Fuente: http://enforma.salud180.com/nutricion-y-ejercicio/que-tomar-en-cuenta-la-hora-de-elegir-un-gym
#Perfumes (en versión 'sport') para un verano olímpico

En una época en la que practicar deporte no era aún una tendencia, el sano espíritu de competición y la pasión por seguir y practicar diferentes disciplinas de ejercicio alcanzaba su auge durante la celebración de los Juegos Olímpicos. Ahora, el ejercicio, la vida sana, el fitness y el wellness forman parte de la rutina diaria de la gran mayoría de las mujeres, por lo que los valores tradicionales que ensalza la cita cuatrienal (esfuerzo, victoria, derrota, superación de los límites, espíritu de competición, hermanamiento entre nacionalidades) se dan habitualmente en el día a día de cada una de ellas.

Un año olímpico muy femenino
Este espíritu olímpico llevado a las rutinas de cada día es lo que denominan en Loewe 'el arte de competir'. Bajo este lema la firma creó hace ahora dos años una reinterpretación de cuatro de sus fragancias masculinas clásicas para rendir homenaje al deporte entre caballeros. En 2016, coincidiendo con este verano olímpico de los Juegos de Río de Janeiro, son las mujeres las que se convierten en protagonistas. Por primera vez , la marca española ha creado una gama de versiones sport de lujo de perfumes femeninos (frescos, enérgicos, perfectos para perfumarse tras haber realizado ejercicio), la Colección Loewe Sport. El punto de partida son cuatro clásicos de la casa, Aire, Agua, Quizás y Aura. Todas comparten, en su versión sport, una salida cítrica que desencadena un aroma único y que une la personalidad de la fragancia originalidad con ese aire tonificante y refrescante perfecto tras una sesión de fitness.

Cuatro aromas 'sporty' de diseño
No solo el jugo de cada perfume de la colección Loewe Sport es único, también el diseño de sus frascos. Los originales se han cubierto con una pátina de pintura metalizada, que evoca a los metales de las medallas, y sus tapones se convierten en sellos, dignos de coleccionar. Además, cada uno se viste de los colores oficiales del deporte mundial (verde, rojo, azul, amarillo), ensalzando el espíritu deportivo y los valores de equipo, compromiso y fortaleza.
- Aire de Loewe Sport: se inspira en la original, una hespéride afrutada. La salida se caracteriza por ser muy fresca, con notas de limón y mandarina. La dulzura de la flor de almendro se aligera con el cilantro. El fondo es de almizcle y benjuí.
- Agua de Loewe Sport: la hespéride floral clásica se refresca con toques de pomelo y bergamota. El corazón es floral, con peonía y hojas de violeta. El fondo almizclado lo componen el haba tonka y el melocotón.
- Quizás Loewe Sport: La energía del petitgrain y el pomelo añaden un lado enérgico a la fragancia floral ambarada. El corazón es de grosella negra, jazmín de Sambac y esencia de rosa. Almizcle y pachuli componen el fondo.
- Aura Loewe Sport: los cítricos (mandarina, limón y bergamota), dan el toque sporty a este aroma floral afrutado de lichi y muguet. La madera, el fruto del sándalo y el ámbar crean el fondo y consiguen una mezcla fresca con ese toque de piel distintivo del perfume original.
- Fuente: http://www.elmundo.es/yodona/2016/07/12/577b9213e2704e2e228b4576.html
John Casablancas, el hombre que amaba a las mujeres
John Casablancas, al piano, junto a varias modelos en una fiesta de principios de los ochenta. Marco Glaviano
Creó a las supermodelos. Cindy Crawford, Linda Evangelista, Naomi Campbell y Claudia Schiffer crecieron bajo su potente marca Elite, la agencia de modelos que cambiaría para siempre las reglas de juego. John Casablancas fue un tipo guapo, rico y estuvo rodeado de mujeres, pero vio truncada su imagen de triunfador con la emisión de un reportaje de investigación de la BBC inglesa en 1999 que vinculaba a su agencia con drogas y favores sexuales. Casi tres años después de su muerte a los 70 años por cáncer en 2013, llega por fin a los cines franceses el esperado documental sobre su vida: John Casablancas, el hombre que amaba a las mujeres. Dirigido por Hubert Woroniecki, colega y viejo conocido de Casablancas, busca redimir al personaje para devolverle lo que, según el director, le pertenece. “Quería retratar el lado bueno, porque he visto cosas ridículas. Fue una gran época. Evidentemente el negocio era menos serio de lo que es hoy, pero porque el mundo era mucho menos serio entonces. No había crisis, no había guerras, la gente solo se preocupaba de ir a la disco y de pasarlo bien por la noche. Era un periodo diferente, y juzgarlo solo por los extremos y concluir que fue horrible, no, de verdad, yo trabajé en Elite en los años ochenta y te prometo que pasé un tiempo estupendo allí”, insiste vehemente al otro lado de la pantalla vía Skype.
Él y Casablancas coincidieron por primera vez de veraneo en Ibiza cuando el director tenía 16 años. Ocho después se reencontrarían en Nueva York (EE UU), donde Woroniecki emigró para incorporarse a la agencia: “Estar allí te daba acceso a cualquier cosa o persona. Imagínate lo que significaba para un estudiante recién aterrizado poder acabar cenando con Mick Jagger [vocalista de The Rolling Stones] una noche cualquiera.”
John Casablancas con modelos de su agencia Elite Claude Guillaumain
Su versión dibuja un panorama menos truculento que el que pintaba el reportaje de la BBC, esa prensa que paradójicamente tan buenos réditos le dio. “A John le encantaba usarla. Sabía que lo importante es ser famoso”. Y fue precisamente ahí donde radicó el secreto de su éxito. Convirtió a las modelos en una marca trabajando el vínculo que se creaba entre ellas y el público. Las sacó a la calle para que pasearan su imagen más allá de la pasarela y las páginas de los anuncios, convirtiéndolas en celebrities.
Con un montaje trepidante, el documental parece el bosquejo perfecto para una serie a lo Mad Men: logos que son falos, fiestas sin fin y Casablancas a lo Don Draper. La película se sostiene visualmente por material inédito de la época, la mayoría atesorado por su asistente de toda la vida, Lorraine Caggiano. Se completa con escenas animadas que ilustran de forma idealizada lo que la falta de archivo no puede contar: la pérdida de la virginidad o el fin de la polémica relación con la entonces menor de edad Stephanie Seymour (el descubrimiento de su relación con la modelo de 15 años cuando él tenía 41 terminó con su segundo matrimonio en 1983). Aunque lo que dota de mayor peso a la película es la voz en off del propio Casablancas contando su vida en primera persona: “Nací por casualidad en Nueva York. Soy francés con alma catalana y nacionalidad americana”. Y es que más allá de recortes procedentes de telediarios o programas de televisión de la época, John Casablancas, el hombre que amaba a las mujeres no ofrece otras miradas que la de su protagonista.
El fundador de la agencia Elite, descubridor de Linda Evangelista, en la boda de la 'top model' en 1987.
Woroniecki, formado en la escuela de cine polaca donde estudió el reputado cineasta Krzysztof Kielowski, se justifica: “No soy periodista. Soy director y me gusta contar historias”. Ese punto de vista ha gustado a algunos y enervado a otros tantos: “Para mucha gente he hecho algo extremadamente políticamente incorrecto, darle a este hombre la oportunidad de contar la historia de su vida sin ponerle un oponente.”
Sacar adelante el proyecto no ha sido fácil. Ha necesitado seis años para acabarlo. Lo empezó en 2009 y en 2012 grabó la voz de su protagonista antes de saber de la enfermedad que lo aceleraría todo. Ese mismo año, Casablancas le contaba por teléfono que le habían dado seis meses de vida. Al colgar, Woroniecki dejó todo lo que estaba haciendo para concentrarse en la película: “Quería que viera el primer montaje”. En 2013, hicieron el visionado juntos en Río: “Murió semanas después de verlo y fue muy emotivo.” De todo lo rodado, se queda con la escena final. En ella John, grabado por su última mujer, pasea divertido rodeado de nieve en Nueva York. De fondo suena Is This It cantada por su hijo Julian, de la banda The Strokes. “Unos se van, otros vienen”, explica Woroniecki.
Fuente :http://elpais.com/elpais/2016/07/14/estilo/1468521781_492863.html

