7 claves para acariciar el #clítoris

Es la zona con mayores terminaciones nerviosas en el cuerpo femenino y con el único objetivo de ofrecer placer, pero el clítoris es para muchos un misterio. Ya que necesita de estimulación para generar en la mujer el orgasmo.
Para Celia Sarduy Sánchez, del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), de Cuba, acariciar el clítoris es una experiencia privada, ya que muchas mujeres descubren mejores formas de excitarse y de llegar al orgasmo durante el coito, incluso puede contribuir al aprendizaje para alcanzar orgasmos múltiples.
Caricias mágicas…
De acuerdo con Ada Alfonso Rodríguez, directora de Proyectos e Investigaciones del CENESEX, a través de una encuesta a un grupo de mujeres, 64% se inclinó por las caricias al clítoris.
Por ello te ofrecemos 7 claves para tocar esta área íntima, con información de la psicóloga Marianne Leyton.
1. Busca una postura adecuada. Ésta debe permitirle a tu compañera estar receptiva a las caricias, para que así se relaje y se entregue totalmente a la experiencia.
2. Encuentra el botón mágico. Coloca tu dedo índice sobre el hueso púbico de tu compañera y deslízalo hacia el clítoris sin llegar a la cabeza. Frota con firmeza y suavidad de arriba hacia abajo, y luego de abajo hacia arriba varias veces.
3. Descubre la energía sexual. Dibuja círculos a su alrededor, en un sentido y luego en el otro, para así ir despertando la energía sexual y la excitación.
4. Imagina sobre el clítoris un reloj con manecillas. Con uno de tu dedo medio haz vibrar cada hora del reloj. El cuadrante arriba y a la izquierda (de ella), o sea, a las 2 horas, es el lugar donde sienten más placer la mayoría de las mujeres. Descubre el punto que lleva a tu compañera al éxtasis.
5. Utiliza tu pene. Realiza con la punta de éste movimientos circulares, arriba y abajo, en espiral y otros que vayan surgiendo en el momento. Haz que sea el protagonista de esta sesión de caricias especiales para el clítoris. Puedes alternar las caricias con las manos y dedos.
6. Movimiento húmedo. Acerca tu boca al clítoris y usa con provocadora y húmeda sensualidad tu lengua. Primero, con algo de firmeza, pero con ternura y deseo, rodea el clítoris por sus costados, sin retirar el capuchón, arriba y abajo y en círculos.
7. Que te guíe. Pídele a tu pareja que te muestre otros movimientos que le resulten excitantes.
Recuerda que en la sexualidad todo está permitido, siempre que exista respeto y confianza en la pareja. ¡Cuídate!
Fuente: http://sexualidad.salud180.com/sexualidad/7-claves-para-acariciar-el-clitoris
Millennials ¡tienen menos #sexo que sus predecesores!

Un estudio reveló que estos jóvenes tienen menos relaciones sexuales que los de generaciones anteriores.
La ciencia lo afirma, los jóvenes nacidos en las décadas de los 80’s y 90’s; también llamados ‘Millennials’, están teniendo menos sexo que las generaciones anteriores, aún teniendo en cuenta el éxito de las aplicaciones móviles para conseguir citas.
Un estudio publicado en la publiciación “Archivos de Conducta Sexual”comparó múltiples investigaciones y encontró que casi el doble de Millennials nacidos en los 90’s no han tenido parejas sexuales desde los 18 años, comparados con sus antecesores, los de la llamada ‘Generación X’.
“No hay una buena razón para buscar sexo”, es la respuesta general que pudo obtener el Washington Post al entrevistar a un grupo de Millennials, corroborando la situación. El trabajo parece ser un factor recurrente en la decisión de los Millennials para abstenerse.
Algunos creen que esto se debe a que el tabú que existía alrededor del sexo se ha roto, pero los expertos también atribuyen este cambio al avance tecnológico, lo que no sería sorpresa si se tiene en cuenta que los Millennials son la generación que creció junto con los celulares.
Efecto “default”: el sencillo #truco con el que te engañan sin que te des cuenta

Nuestro cerebro es un órgano altamente complejo que, sin embargo, se rige por la sencillez. Pensar cansa y no, no se trata del lamento de abuelo cebolleta, sino de una certeza empírica: solemos preocuparnos bastante por gastar energía tan solo en lo necesario. De ahí que la psicología del consumo se aproveche de esas trampas mentales para conseguir fácilmente sus objetivos. Uno de los ejemplos más claros (y menos costosos) es el efecto 'default' o por defecto, que asegura que es más probable que nos decantemos por la opción que obtendríamos sin hacer nada.
Un ejemplo: estamos instalando un programa en el ordenador o comprando unas entradas para un evento y, de repente, una ventana nos avisa de que no hemos aceptado los términos y condiciones. Muy probablemente habremos ido dándole “ok” a todo, sin marcar ninguna de las casillas que nos encontrábamos. También cabe otra posibilidad, que no nos hayamos detenido a leer ninguna de las opciones que aparecían marcadas por defecto y de repente nos encontremos con una bonita barra de herramientas extra en el navegador, o que hemos dado permiso al programa para que distribuya todos nuestros datos personales a la NSA sin recibir nada a cambio.
Lo más probable es que la opción "¿desea recibir más información?" venga marcada por defecto, de manera que si no nos fijamos, terminemos recibiendo spam
Es el efecto 'default' funcionando a pleno rendimiento. A diferencia de otras maneras en que la psicología del consumo nos lleva a hacer unas cosas u otras, esta resulta mucho más sutil, pero siempre suele haber una razón por la que las opciones predefinidas son así y no de otra manera. En muchos casos se trata de facilitarle la vida al usuario, por ejemplo, en la configuración de un videojuego, ya que no tendría sentido que se reprodujese por defecto en chino o los gráficos tuviesen una baja definición. Pero en otros son una manera sutil de guiar el comportamiento del consumidor o, en caso de que tenga que ver con las instituciones públicas, de paternalismo suave.
Un ejemplo muy evidente es esa otra casilla que suele aparecer al realizar una compra en internet, por ejemplo, de un billete de tren o avión, y que suele preguntar “¿desea recibir más información?” Lo más probable es que venga marcada por defecto, de manera que si no nos fijamos, terminemos recibiendo más información, muchísima más. Pero también afecta, por ejemplo, a la configuración de un teléfono móvil, que por defecto resulta mucho más intrusiva que si desmarcásemos diversas opciones de privacidad.

El orden sí que altera el producto. (iStock)
Uno de los campos en los que más se ha investigado sobre el efecto 'default' es el de la donación de órganos, como recuerda un reciente artículo sobre el tema publicado en 'Digg'. Un artículo publicado en la revista 'Science por Eric Johnson y Daniel Goldstein sugería que diseñar de una manera u otra los formularios que te convierten en donante en caso de accidente supone una diferencia significativa. En EEUU, debes señalar a propósito que quieres donar tu cuerpo, por lo que tan solo el 40% de conductores lo son; en otros debes marcar la casilla si no quieres serlo y el porcentaje aumenta sensiblemente.
En la declaración de la renta, por ejemplo, el contribuyente debe marcar expresamente la casilla de la Iglesia o de fines de sociales si quiere que su dinero se destine a una u otra partida. De ahí que algunas peticiones recogidas en páginas como Change.org soliciten que la casilla solidaria aparezca marcada por defecto, ya que muchas personas están dispuestas a contribuir a tal causa pero, una vez llegado el momento, la ignoran.
Una configuración dada de antemano es, de manera implícita, una recomendación que condiciona la percepción del que elige
No se trata únicamente de cuestionarios, hay muchos más aspectos de nuestras vidas cotidianas condicionadas por el 'default'. El artículo de 'Digg' expone otros casos menos virtuales, como el del menú de un restaurante o la disposición de las bandejas en un buffet. La autora explicó que un instituto neoyorquino consiguió que los estudiantes consumiesen muchas más verduras simplemente cambiando las bandejas de las ensaladas desde una esquina de la habitación hasta el centro de la misma, de forma que hubiese que pasar a la fuerza por ellas en dirección a las cajas. En su posición previa, los niños tenían que desplazarse expresamente a la mesa para coger la comida. ¿Y quién va a moverse por un plato de lechuga?
Efecto “default”: el sencillo truco con el que te engañan sin que te des cuenta
El efecto 'default', explicado.
¿Por qué somos así?
Hay diversas explicaciones que nos ayudan a entender un poco mejor cómo funciona nuestra mente. Es obvio que el efecto 'default' existe, pero también que pone en marcha ciertas implicaciones psicológicas en las que quizá no nos habíamos detenido. Estas son las razones por las que caemos en él tan a menudo:
- Esfuerzo cognitivo. Tomar decisiones cansa, como recuerdan los expertos en bienestar que recomiendan dejar la ropa preparada la noche anterior para no tener que pensar desde primera hora. De ahí que solamos elegir la opción por defecto o, por ejemplo, la comida que otro ha pedido: ya han hecho el trabajo sucio por nosotros.
- Coste de intercambio. Cuando descartamos una opción en favor de otra, debemos pensar en los pros y, sobre todo, los contras. Si percibimos que los cambios pueden perjudicarnos, es probable que no hagamos nada. Más vale malo conocido…
Nos sentiremos peor si tenemos que marcar que no queremos donar nuestros órganos que si simplemente ignoramos dicha opción
- Aversión a la pérdida. La opción por defecto es siempre un punto de inicio con el que se comparan las demás. De ahí que, por ejemplo, a la hora de seleccionar una forma de pago hipotecario o un plan de ahorros, solamos elegir la fórmula que viene dada de inicio puesto que en realidad parece la más atractiva.
- Recomendación. Si esta es la opción que viene dada por defecto, es porque probablemente haya alguna buena razón para ello. Una configuración dada de antemano es, de manera implícita, una recomendación que por lo tanto condiciona la percepción del que elige.
- Cambio de significado. No es lo mismo recibir un cuestionario en el que la opción de “no quiero donar mis órganos” venga marcada por defecto que otro en el que la opción de entrada es “quiero donar mis órganos” y tengamos que marcar la opción contraria para llevarnos nuestro hígado a la tumba. Si entregamos el primero tal cual, nuestra conciencia quedará tranquila (no hemos hecho nada); sin embargo, seguramente nos cueste un poco más moralmente marcar una casilla negando la donación.
- Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-08-15/efecto-default-truco-enganar_1245864/
¿Cómo es más atractivo tu "miembro"?

¿El tamaño importa?, ¿su aspecto no es nada agradable? Existen muchos mitos alrededor del pene, sin embargo, lo que realmente te debe interesar es cómo te sientes tú respecto a él.
De acuerdo con un estudio publicado en el The Journal of Sexual Medicine, existen algunas características en las que debes poner más atención para hacer más atractivo a tu miembro y sorprender a tu pareja.
¡Haz que luzca sensacional!
Los investigadores señalan que para que tu miembro sea más atractivo para las mujeres debes tener más cuidado en la apariencia estética en general, es decir, mantenerlo limpio y cuidado.
En segundo lugar debes poner atención en el tamaño del vello púbico, lo más recomendable es que mantenerlo en una media, es decir, que no sea demasiado largo ni escaso.
Por otro lado, tener bien cuidada la piel del pene es más importante que la circunferencia o longitud de éste, la forma del glande o que esté circuncidado.
Con este estudio se busca prevenir el desarrollo de la vergüenza o tener una percepción errónea sobre la apariencia del pene, señala la doctora Norma Ruppen, investigador principal del Departamento de Cirugía Pediátrica del Hospital Infantil Universitario de Zurich en Suiza.
Así que si quieres gozar de una sexualidad placentera, lo único que tienes que hacer es cuidar todos los aspectos de tu miembro y tener una buena higiene. De esta manera te sentirás más seguro de ti mismo y podrás disfrutar de la intimidad con tu pareja.
Fuente: http://sexualidad.salud180.com/sexualidad/como-es-mas-atractivo-tu-miembro
5 posturas de yoga vs problemas estomacales

Muchos problemas estomacales son consecuencia del estrés, una alimentación rica en grasas, azúcares y sal, así como de la falta de actividad frecuente y de manera general los malos hábitos de vida. Sin embargo, existen ciertas posturas de yoga que pueden prevenir todos esos malestares.
Entre los problemas estomacales que las posturas de yoga ayudan a reducir o eliminar se encuentran, el estreñimiento, reflujo, acidez, intestino perezoso, colon irritable, gastritis, colitis, gases o flatulencias y, en general, mala digestión.
te presentamos cinco posturas de yoga que te ayudan a reducir los problemas estomacales, de acuerdo con el Journal of Yoga:
1. Salamba Sarvangsana. La postura de todo el cuerpo apoyado es una de las asanas más eficientes porque calma y alimenta todo el cuerpo. Entre sus beneficios, fortalece los músculos de los muslos y los abdominales, evita la obesidad, constipación y la congestión del hígado y del bazo. Además, mejora la función de la glándula tiroides y aumenta los jugos gástricos.
2. Pascimottanasana. La postura de la extensión de la espalda es una de cuatro asanas clásicas. Excelente para los órganos abdominales. Ayuda a la correcta digestión. Estimula las funciones del estómago, hígado, bazo, riñones e intestinos. Elimina los residuos gástricos y parásitos intestinales. Previene la constipación y el catarro intestinal.
Elimina el tejido adiposo, y fortalece y ayuda a desarrollar una cadera bien proporcionada. Vigoriza el recto y los músculos abdominales laterales por encontrarse éstos contraídos al máximo. Cura la gastritis y la dispepsia.
3. Janyasana. La postura en que se retiene la rodilla elimina en forma eficaz los gases malignos que perjudican al organismo. Alivia el dolor de espalda y el estreñimiento. Estimula los órganos sexuales. Facilita el control de la energía en toda la región abdominal.
4. Ardhamatsyendrasana. Con la postura de la media torsión, los órganos abdominales que reciben un fuerte masaje. Ayuda a curar la dispepsia, constipación, ictericia y obesidad. Reduce la acumulación de grasa y aumenta la producción de jugos gástricos. Además, combate la indigestión, estreñimiento y la motilidad intestinal.
5. Uttanasana. La postura de la cigüeña o flexión de pie ejerce un profundo masaje sobre los órganos abdominales, mejora su funcionamiento, aumenta la secreción de los órganos digestivos, estimula favorablemente el bazo y el hígado, combate la pereza intestinal y previene la indigestión, la aerofagia, la dispepsia, la gastritis y la úlcera.
De manera general, la práctica frecuente de estas y otras posturas de yoga ayudan a prevenir los problemas estomacales más frecuentes; no obstante, debido a que varias requieren cierto grado de flexibilidad, es importante consultar un especialista para evitar complicaciones cuando se presentan padecimientos gastrointestinales.
Fuente: http://enforma.salud180.com/nutricion-y-ejercicio/5-posturas-de-yoga-vs-problemas-estomacales