El PP y Ciudadanos esperan una «reflexión» de Pedro Sánchez por el interés de España

Rajoy, ayer, al finalizar su paseo por la Ruta de la Piedra y del Agua, de Pontevedra - EFE
Los partidos afrontan desde hoy la enésima semana decisiva desde que hace ya 294 días el Gobierno fue cesado tras las elecciones generales del 20-D y se quedó «en funciones». El miércoles se reunirá el Comité Ejecutivo Nacional del PP para dar el visto bueno a las condiciones impuestas por Ciudadanos para dar el «sí» a la investidura de Mariano Rajoy. Pero sus votos siguen siendo insuficientes, y las miradas se dirigen al PSOE. Sin su «colaboración» el desbloqueo será imposible, según reconocen en el PP. Desde Ciudadanos se ha emplazado a Pedro Sánchez a debatir dentro de su partido los que significa realmente la abstención y la «vergüenza» que supondría ir a unas terceras elecciones.
El PP y Ciudadanos han sumado sus fuerzas, y sus voces, este fin de semana, para dirigir toda la presión sobre el PSOE y hacer ver que está en sus manos el desbloqueo y evitar una nueva convocatoria electoral. Rajoy, en declaraciones a los medios tras finalizar su paseo por la Ruta da Pedra e da Auga, que transcurre por los municipios pontevedreses de Ribadumia y de Meis, puso ayer fecha a esas posibles elecciones: «Lo peor es que no se pueda formar gobierno y que tengamos que ir a unas terceras elecciones a finales de diciembre».
Interés personal
Ciudadanos ha pedido «rapidez» al PP a la hora de convocar el debate de investidura, y al mismo tiempo ha emplazado al PSOE a valorar la abstención como «opción más razonable», porque la alternativa sería repetir las elecciones. Tanto el PP como Ciudadanos esperan que esta semana se produzca alguna señal por parte del PSOE, una vez allanado el acuerdo entre Rajoy y Rivera, que permita ver la luz al final del túnel. De momento, confían en que el silencio de Sánchez se deba a que está «reflexionando» sobre su postura.
La dirigente de C’s Begoña Villacís, miembro de la Ejecutiva de su partido, pidió ayer a Pedro Sánchez que aparque sus intereses «personales y de partido» y prime los de España, ya que la actual situación de bloqueo es «ridícula». «Habrá que hacer pedagogía, no es fácil lo que le estamos pidiendo al PSOE, pero los socialistas han de tener en cuenta que de esta situación pueden salir muy reforzados como partido de Estado que son», subrayó Villacís.
En el PP no han dejado de apretar al PSOE desde el pasado miércoles: todas las declaraciones de dirigentes populares han ido en el mismo sentido, el de insistir ante los socialistas en la necesidad de que rectifiquen su postura y faciliten la formación de un gobierno, o al menos que no lo impidan.
Es el mismo argumento que repetía ayer el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, al pedir a Pedro Sánchez que sea un «hombre de Estado», facilite la investidura y anteponga los intereses de España, «incluso a los de su propio partido o a los suyos propios».
Desconcierta en el PP el absoluto silencio en las filas socialistas, cuyos principales responsables han pasado el «puente» desaparecidos, salvo el anuncio el viernes del portavoz parlamentario, Antonio Hernando, presentando su propuesta para crear en el Congreso una comisión de investigación de los casos de corrupción en el PP.
Tanto silencio tiene diferentes lecturas: hay quien lo interpreta como reflejo de la crisis interna que mantiene el partido, entre los que defienden pasar a la abstención y los que siguen defendiendo el «no» a Rajoy. Para otros, el interés del PSOE por mantenerse en segundo plano no sería más que su manera de escenificar que esperan la concreción del acercamiento entre C’s y PP para dar su próximo paso.
De hecho, también hay populares como Casado que creen que «a lo mejor» el líder socialista «está esperando» a esa formalización del acuerdo entre Rivera y Rajoy para abstenerse «o mantener una posición de acuerdo de cara a la investidura». Diferente es la perspectiva desde Podemos, donde siguen expectantes la actualidad, convencidos de que el PSOE es quien tiene la «llave» para facilitar la investidura a Rajoy o intentarlo con ellos, aunque reconocen que es «complicado».
Brandon Maxwell, de estilista a figura de la moda

El diseñador Brandon Maxwell comparte un grupo de WhatsApp con su madre, su hermana, su mejor amiga desde la infancia, Gabriella, y otras más actuales, entre las que está Lady Gaga. En ese foro envía fotos de sus diseños según los va creando y les pregunta si se los pondrían. La familia y las mejores amigas nunca mienten, ni tienen miedo a decir si algo no les gusta. Y, al final, como buen descendiente de italianos, hace lo que su madre le dice.
Maxwell creció entre mujeres, observando a su abuela en la boutique en la que trabajaba en Longview, Texas (EE UU). Ellas son sus mejores consejeras y también en quienes se inspira. Aunque también está Jackie O. y Lady Di: “Cuando me estanco, me pregunto: ¿Se pondría esto la princesa Diana? Siempre me han inspirado las mujeres que llevan la cabeza bien alta. Nadie piensa 'pobre Jackie", dijo a principios de agosto a Glamour.
Todas ellas son las que le han ayudado a pasar en menos de un año de estilista de la propia Gaga a la estrella revelación del diseño de moda. Con solo dos colecciones en el mercado —la primera presentada en septiembre de 2015 en Nueva York— en junio ganó el premio de ropa de mujer del Council of Fashion Designers of America (CFDA). Y la semana pasada recibió otro espaldarazo: Michelle Obama eligió un vestido color marfil diseñado por él para la cena de Estado en la Casa Blanca con el primer ministro de Singapur.
Michelle Obama, con un diseño de Brandon Maxwell. cordon press
"Ha sido un honor increíble para mí y mi equipo crear este vestido para la primera dama. Fuerte y elegante, ella es la personificación de la mujer que me inspira a la hora de crear, y un modelo para mujeres en todo el mundo", responde por email. Maxwell, a la vista de su Instagram, está disfrutando de unas breves vacaciones antes de terminar los detalles de su próximo y tercer desfile, y de que empiece de nuevo la temporada de eventos.
A sus 29 años, no recuerda cuándo decidió que la moda sería su forma de vida, porque la moda siempre lo ha sido. Consciente de su homosexualidad desde muy pequeño, y viviendo en un pueblo texano, decidió pronto crear un mundo propio en el que se sintiera seguro. "Mi propia burbuja estaba con mis amigas, a las que yo vestía. Nos quedábamos en casa los fines de semana y las hacía fotos", recordaba en una entrevista poco después de recoger el premio de la CFDA. "Lo pienso ahora: soy 15 años mayor y estoy haciendo exactamente lo mismo, pero a mi manera".
Sin límite de edad
De vestir a sus amigas en Texas, ha pasado a tener su propio estudio de Nueva York. Maxwell no dibuja sus diseños, los crea con las telas sobre sus modelos. De ahí su atención al detalle, su espíritu arquitectónico y su pragmatismo. "Quiero ser una marca fiable a la que las mujeres vengan a comprar cada temporada", asegura en Glamour. Mujeres que van de "la hija a la abuela". Maxwell, como sus contemporáneos, desea diseñar para todas las mujeres. Aunque a diferencia de otros, quiere que las prendas sean sencillas y atemporales. "El perfecto pantalón negro o la perfecta blazer negra" son sus prendas fetiches. Tiene debilidad por el negro y el blanco porque cuando diseñó su primera colección "pasaba por un periodo muy oscuro" de su vida.
Los vestidos de noche, aunque incluya seis o siete en sus colecciones, prefiere crearlos a medida de lasclientas que aún mantiene como estilista. De entre todas ellas, Lady Gaga es la más fiel, con la que empezó en 2010 cuando aún era asistente de Nicola Formichetti, y a quien llama ahora su “mejor amiga”.
En esa lista de clientas también están Karlie Kloss, a quien vistió en la pasada gala del Met, Gwyneth Paltrow, Iman o Naomi Campbell. Su trabajo como estilista fue el trampolín para los desfiles y ahora es también su manera de no perder el contacto directo con esas mujeres que le inspiran, como Michelle Obama. Con su elección, la primera dama ha confirmado a Maxwell como una estrella en alza, al igual que hizo con Jason Wu en el baile inaugural de 2009, o más recientemente con Christian Siriano. Probablemente la incluiría en su heterogéneo grupo de WhatsApp.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/11/estilo/1470931661_970595.html
La mirada única de Peter Lindbergh viaja a Rotterdam

Claudia Schiffer, Cindy Crawford, Naomi Campbell, Eva Herzigova, Helena Christensen y Linda Evangelista forman parte del elenco de las modelos preferidas de Peter Lindbergh (Lissa, Alemania, 1944). El fotógrafo de moda, al igual que ellas, revolucionó la industria de la moda durante los ochenta y noventa y pasará a la historia por ser uno de los artistas contemporáneos más influyentes. Tienen más cosas en común: ellas sonreían y apostaban por la naturalidad encima de las pasarelas; él creyó en la fotografía en bruto, sin retoques. Algo tan denostado hoy.
Una colección de más de 220 instantáneas de Lindbergh, algunas inéditas, está lista para exponerse a partir de septiembre en el museo de arte Kunsthal de Rotterdam. La muestra incluirá notas personales, guiones gráficos, polaroids, películas y copias de fotos, con las que el Kuntshal busca "dar una perspectiva única sobre la vida y el trabajo de Lindbergh".
Lindbergh ha sido el favorito no solo entre las supermodelos sino también entre cantantes, actores y otras personalidades del star system, como George Michael, a quien inspiró para el videoclip de su tema Freedom! '90. El pasado mayo, el alemán afirmó en la revista Art Forum que su particular estilo estaba basado en una idea: la realidad. "Un fotógrafo de moda debe contribuir a definir la imagen de las mujeres y hombres contemporáneos, y reflejar cierta realidad humana y social", dijo.

Cindy Crawford, Tatjana Patitz, Helena Christensen, Linda Evangelista, Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Karen Mulder y Stephanie Seymour, en Brooklyn, en 1991. Peter Lindbergh, Paris / Gagosian Gallery
La directora del Kunsthal, Emily Ansenk, se ha referido en un comunicado a las jóvenes generaciones "inundadas de imágenes vía Instagram, Facebook y otras redes sociales" para justificar la importancia de que el museo de arte exhiba esta colección: "El trabajo genuino apela a la imaginación y con frecuencia tiene mucho más impacto visual que las pequeñas imágenes en un teléfono inteligente o en una revista", afirma. La exhibición, que estará dividida en nueve secciones y se llamará Una visión diferente de la fotografía de moda, para Ansenk no es solo una historia sobre la moda, sino también una nueva visión sobre la sociedad. "El trabajo con Lindbergh ha sido genial. Ha sido muy generoso compartiendo sus ideas y experiencias con nosotros".
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/12/estilo/1471001136_645590.html
PP-C's: condenados a entenderse en Madrid, obligados a distanciarse en Euskadi

La apelación al voto útil que acompaña a los partidos en cada periodo electoral cobrará más fuerza si cabe en el mensaje del PP vasco de cara a los comicios autonómicos del próximo 25 de septiembre. La razón se llama Ciudadanos. Los populares son conscientes de que gran parte de sus aspiraciones de mantener su peso político en Euskadi, y de jugar un papel clave en la próxima legislatura en un Parlamento 'a priori' dividido en dos bloques enfrentados (PNV-PSE y Podemos-EH Bildu), pasa por atraer al electorado del partido de Albert Rivera.
Porque si PP y Ciudadanos están condenados a entenderse en Madrid (Rivera ya ha admitido por primera vez que no descarta el sí a la investidura de Mariano Rajoy para evitar unas terceras generales), en Euskadi ambas formaciones están obligadas a distanciarse. En unas elecciones que se antojan muy reñidas, cada voto es trascendental. Y el escenario se presenta tremendamente complicado para los dos partidos, que se enfrentan a la amenaza real de quedarse en tierra de nadie por la división del voto del centro derecha. Unos ven peligrar sus actuales cotas de poder y los otros tienen muy complicado entrar en el Parlamento vasco, donde aspiran a ejercer el papel de azote de la oposición que en esta pasada legislatura ha ejercido UPYD con su único representante en la Cámara de Vitoria, Gorka Maneiro.
El PP se juega mucho después de dos elecciones generales en que el apoyo logrado en Euskadi apenas alcanzó el 4,1% del electorado el 20-D y el 3,5% el 26-J
El voto constitucional de derecha que se marchó a Ciudadanos ya frustró en las dos pasadas elecciones generales la pretensión del PP vasco de conservar los tres escaños logrados en los comicios de 2011, uno por cada territorio. El gran damnificado fue su portavoz en el Parlamento vasco y presidente del partido en Gipuzkoa, Borja Sémper, que se quedó fuera del Congreso al no lograr atraer al votante de Ciudadanos. El 26-J logró arañar algunos votos, pero los 11.683 sufragios logrados por la formación naranja en este territorio dejaron al dirigente popular muy lejos del objetivo de tener asiento en las Cortes, a pesar de ser la fuerza que más creció con respecto al 20-D, al sumar 35.312 votos frente a los 33.884 anteriores.
El PP se juega mucho en las autonómicas del 25 de septiembre, no tanto Ciudadanos, que no tiene la presión que sienten los populares después de dos elecciones generales en que el apoyo logrado en Euskadi apenas alcanzó el 4,1% del electorado el 20-D y el 3,5% el 26-J. Por el contrario, las urnas miden la capacidad de recuperación del PP, que en los pasados comicios logró romper la peligrosa tendencia a la baja en que estaba instalado y que le había llevado a perder gran parte de su representación institucional. La caída de votos ha sido importante en los últimos años. En las generales de 2011, el PP vasco obtuvo 210.797 sufragios, y en la pasada cita con las urnas recabó 148.553.

El cabeza de lista del PP por Álava y ministro de Sanidad en funciones, Alfonso Alonso. (EFE)
Primer examen para Alfonso Alonso
Además, las elecciones vascas constituyen un auténtico examen para el presidente del PP de Euskadi y candidato a lendakari, Alfonso Alonso, que se expone a su primera gran prueba de fuego como líder del partido tras reemplazar a Arantza Quiroga, que se vio obligada a dimitir en octubre de 2015 tras su intento de acercamiento a EH Bildu en el Parlamento vasco con una propuesta sobre libertad y convivencia que no exigía a la izquierda 'abertzale' la condena explícita a ETA, como siempre había demandado el PP. Esta maniobra fue censurada por Alonso, muy crítico con la gestión de Quiroga al frente del PP vasco en los dos años y medio que duró su mandato. Ahora, unos malos resultados supondrían un duro golpe para el todavía ministro de Sanidad, que ha tenido que aparcar su carrera en Madrid para ponerse al frente de la candidatura popular, para la cual también se había barajado el nombre del exalcalde de Vitoria y actual vicesecretario sectorial del PP, Javier Maroto, quien está llamado a ser uno de los grandes referentes del partido a nivel nacional en los próximos años.
Tenemos que recuperar ese voto de centro derecha que se ha ido perdiendo. Se trata de aunar el voto de ese sector ideológico
La estrategia de Alonso de cara al 25 de septiembre es clara. Recuperar el voto de Ciudadanos, consciente de que gran parte de las aspiraciones de crecimiento pasa por los 40.740 apoyos obtenidos por la formación de Albert Rivera el 26-J. "Tenemos que recuperar ese voto de centro derecha que se ha ido perdiendo. Se trata de aunar el voto de ese sector ideológico", apuntan fuentes del PP vasco. Para ello, la estrategia será apelar al "voto útil, de la moderación y la estabilidad", así como poner en valor la recuperación económica de España como un activo frente a las aventuras "radicales" del nacionalismo y Podemos. En su mensaje, los populares llamarán a no disgregar este voto de derecha que defiende la unidad de España y alertarán de que el voto a Ciudadanos "no ha servido para nada" hasta la fecha en Euskadi.
A nivel interno, el PP vasco admite que va a ser muy difícil conservar los actuales 10 escaños en el Parlamento vasco, dividido en 75 asientos, por la fuerte irrupción de Podemos y la fuga de votos a Ciudadanos. Estas dos formaciones concurren por primera vez a unos comicios vascos, y este hecho afectará a todos los partidos, que tendrán que pelear duro por cada uno de los 75 escaños del Parlamento. Por ello, el PP espera no ser el más perjudicado en este nuevo escenario político.

Albert Rivera, líder de Ciudadanos. (EFE)
El País Vasco, la peor plaza para C's
Las pretensiones de Ciudadanos, en cambio, son bien diferentes a las del PP. En esencia, aspira a crecer en votos para ir introduciendo el proyecto de Rivera, que apenas tiene presencia institucional en Euskadi. En las elecciones municipales y forales de mayo de 2015, la formación naranja apenas consiguió un representante en las Juntas Generales de Álava. El País Vasco es la peor plaza para C’s, por su pretensión de eliminar el concierto económico, una figura que une en su apoyo al resto de partidos en Euskadi, incluido el PP, que hace una defensa a ultranza de este 'derecho'. Hasta la fecha, su techo está en los algo más de 50.000 votos logrados en las elecciones del 20-D. Ahora está por ver cómo sienta en su electorado vasco el viraje de Rivera en relación a la investidura de Mariano Rajoy.
Tener presencia en la Cámara de Vitoria sería un éxito inesperado para Ciudadanos, que se presenta a las elecciones autonómicas con la candidatura a lendakari de Nicolás de Miguel, quien con anterioridad había sido el líder de UPYD en Gipuzkoa después de pasar por varios partidos en su trayectoria política. Su estrategia será, igualmente, tratar de desacreditar al PP y atraer a estos votantes desencantados con la actitud del presidente del Gobierno en los últimos meses.
Las diferentes encuestas dejan a C’s sin asiento en el Parlamento vasco tras las elecciones. Estas, 'a priori', no modificarán el número de fuerzas en la Cámara de Vitoria, cinco, ya que la entrada del partido de Pablo Iglesias, que en Euskadi reeditará la fórmula de la coalición con IU que fracasó en España el 26-J, vendrá acompañada de la salida de UPYD, que perderá así el único gran altavoz mediático que le queda en el Estado.
Oviedo: qué ver, qué hacer y dónde comer para disfrutar al máximo de la ciudad

Ayuntamiento de Oviedo. (Flickr)
El origen de Oviedo, la ciudad que todavía hoy ostenta los títulos de «muy noble, muy leal, benemérita, invicta, heroica y buena», se remonta a tiempos del Reino de Asturias, cuando surge sobre una colina que los romanos llamaban Ovetao.
Aunque la historia cuenta que sus fundadores fueron, allá por el año 761, el monje Máximo y su sobrino Fromestano, su verdadero impulsor fue el rey Fruela I, hijo de Alfonso I de Asturias (yerno y sucesor del rey Pelayo).
Su decisión de construir un palacio y una iglesia muy cercanas entre sí y de trasladar allí la residencia de su mujer, Munia, que más tarde daría a luz a Alfonso II el Casto, cambió para siempre el destino de la ciudad.
Tras la muerte de Fruela, se sucedieron los reinados de los reyes Aurelio (768-774), Silo (774-783), Mauregato (783-788) y Bermudo (788-791) hasta que su auténtico sucesor, su hijo Alfonso II, llegó al trono. Lugar que no abandonaría ya hasta 51 años después, dejando tras de sí un excelente y recordado gobierno.
Él fue precisamente el encargado de trasladar la capital del Reino de Asturias desde Pravia hasta Oviedo, convirtiendo también la ciudad en sede episcopal. La fortificó, la dotó de palacios, iglesias… haciéndola vivir así momentos de máximo esplendor.
Ya en los siglos siguientes (XIII-XVI), Oviedo conoce su desarrollo como ciudad medieval, rasgos que aún conserva en su trazado actual.
La fundación de la Universidad por Fernando de Valdés Salas, a comienzos del siglo XVII, el impulso dado por la nobleza urbana, en el XVIII, el crecimiento industrial y el ensanche urbanístico de la calle Uría, centro neurálgico de la ciudad, y finalmente el desarrollo administrativo y comercial, llevado a cabo en el siglo XX, terminaron por dar forma a la Oviedo que ha llegado hasta nuestros días.
En la actualidad, la ciudad es la capital del Principado de Asturias, centro comercial, universitario, religioso y administrativo. En ella se ubican la sede de la Junta General del Principado o del Museo de Bellas Artes de Asturias, y está reconocida como una de las ciudades con mayor calidad de vida de Europa, según la Comisión Europea.