La forma de comer lo mismo y quemar el doble de calorías

Lunes 7 de Noviembre del 2016

No hay duda de que el tamaño de las raciones es un factor a tener en cuenta si quieres controlar los kilos, pero los nutricionistas creen aún más en mantener ciertas rutinas sobre cómo y cuándo comer. En 'The Daily Mail' tres expertos han enumerado diez fórmulas efectivas para que lo que comas vaya a tus músculos y no a tu barriguita.

Mejor que apostar por las dietas milagro es incluir en tu día a día estas recomendaciones, fáciles de seguir.

No hagas dieta

"No te pongas a dieta y deja de contar calorías", dice, para ser más exactos, la doctora Marilyn Glenville, autora de 'Alternativas naturales al azúcar'. "Si no lo haces así, tu cuerpo se comportará como si hubiera escasez de comida, una situación que percibe con tensión y le hace agarrarse a la grasa y almacenarla". 

Come poco y a menudo

Es un fenómeno bien estudiado: comer solo un par de veces al día en grandes cantidades tiende a engordar más que tomar la misma cantidad total pero distribuida en cuatro o cinco ingestas. El motivo es que la segunda opción hace que los niveles de azúcar en sangre se estabilicen. Es un error dejar pasar más de tres horas entre comidas. Podemos hacer un desayuno a primera hora, tomar algo a media mañana, a mediodía la comida y un plato más bien contundente a la hora de merendar como los que en España solemos tomar ya de noche cerrada.

Privarse del desayuno pone a tu cuerpo en 'modo hambruna': si esperas mucho a comer el primer bocado, este te engordará el doble

A última hora puedes comer cosas ligeras como fruta, yogur o un poco de queso fresco. Intenta no comer carbohidratos después de las siete de la tarde. Resumiendo: no pidas pizza a domicilio para cenar a no ser que quieras subir de peso rápidamente.

Lo que consigues comiendo regularmente es evitar los subidones y bajones de azúcar y esa peligrosa sensación de necesitar repentinamente un picoteo dulce. Si pasas horas con el estómago vacío, los niveles bajan demasiado y el cuerpo 'pide' un alivio con ansia. Evita esos momentos no solo por sortear la tentación, sino porque lo que comas en ese momento te pesará más.

No te saltes el desayuno

No nos cansamos de repetirlo: si tienes que dejar de comer en algún , que no sea al levantarte.

Privarse de ese primer aporte calórico pone a tu cuerpo en 'modo hambruna', haciéndole recurrir a sus reservas de grasa, y lo prepara para aprovechar al máximo cualquier alimento. Traducción: si esperas a que el sol está bien alto para el primer bocado, este te engordará el doble.

Reduce azúcar y carbohidratos

Si tienes azúcar en casa, nos atrevemos a sugerirte que te olvides del azucarero en la encimera y tengas solo un paquete para lo imprescindible. Con un poco de práctica le encontrarás cierto encanto al sabor real del café, el té o el zumo de las mañanas. 

En casi todos los alimentos procesados que puedes comprar en el súper hay alguna fuente de azúcar, así que conviene adquirlos frescos o con la menor preparación posible. Tampoco vienen bien para adelgazar los hidratos de carbono refinados. Toda la comida que aumente el nivel de azúcar en sangre provocará que el páncreas produzca más insulina.

La insulina es la hormona que se llevaría el primer premio en un concurso de almacenar grasa. Es por eso por lo que la bollería industrial es un cóctel molotov perfecto para tu forma física. La pasta, el arroz y el pan, mucho mejor integrales que blancos si necesitas adelgazar. Frena también el consumo de alcohol y de cafeína.

Grasas esenciales

De tanto escuchar la palabra 'grasa' en contextos negativos, muchos se han olvidado de que es básica en nuestra dieta. Lo que ocurre es que tenemos que consumir sobre todo la de origen vegetal y la de algunos pescados como el salmón, del que hablaremos más abajo.

Esto tan apetitoso no es problema si no lo tomas para cenar. (Corbis)

Esto tan apetitoso no es problema si no lo tomas para cenar. (Corbis)

El aceite de oliva, el de coco, los frutos secos o las semillas son clásicas fuentes de ácidos grasos, convenientes para alimentarnos sin ganar peso. 

De nuevo insistimos en el peligro de las dietas demasiado restrictivas: si estás acostumbrado a comer muy poca grasa, cualquier pequeña desviación de la norma 'se castigará' más. Quién necesita enemigos cuando tiene al propio cuerpo.

Proteína en cada comida

Las proteínas ralentizan la actividad del estómago al procesar la comida y con ello reducen la cantidad de hidratos de carbono que se acumulan en forma de grasa.

Tanto las de origen animal como las vegetales (cereales, frutos secos, soja...) ayudan a convertir la pasta, el pan o el arroz en hidratos de liberación lenta, lo cual ayuda a mantener la línea.

Debes ejercitar tus músculos, porque activa el metabolismo. Cuanta más masa muscular tengas más grasas quemarás

Es por eso que algunas personas que comían de todo y hacen el paso al vegetarianismo notan que con el cambio engordan en lugar de adelgazar. Si solían comer filetes y pescado con patatas, por ejemplo, y no sustituyen adecuadamente las proteínas, para sentirse saciados pasarán a comer más patatas. Solos, los carbohidratos alimentan menos pero engordan más.

Nutrientes clave

Para que la grasa se convierta en energía y no en gordura tienen que darse una serie de reacciones físicas. Ciertas vitaminas y minerales contribuyen a que esto ocurra: cromo, magnesio, zinc, vitaminas del grupo B o extracto de té verde no pueden faltar en tu dieta diaria.

Ejercicio

Si el sedentarismo es tu religión, debes saber que tiene gran parte de culpa de que tu metabolismo no dé la talla. Shona Wilkinson, nutricionista de la web 'Superfood U.K.' lo explica así: "Debes ejercitar tus músculos, porque activa el metabolismo. Necesitas calorías como combustible, incluso si estás tranquilamente sentado. Cuanta más masa muscular tengas, más calorías consumirás y más grasas quemarás".

"Ese es uno de los motivos", continúa, "por los que los hombres lo tienen más fácil a la hora de adelgazar que las mujeres: suelen tener más músculo".

Llénate con salmón

"El salmón es un auténtico superalimento para gestionar el peso", afirma Lily Soutter, nutricionista y experta en adelgazar. "Es un pescado graso, lleno de ácidos esenciales omega-3, que tienen muchos beneficios para la salud. Parece que acelera el metabolismo de las grasas, además de ser una fuente magra de proteínas".

Además, "las proteínas que contiene te harán sentir más lleno durante más tiempo", para que no ataques la siguiente comida en un momento de bajón de los que hablábamos al comienzo.

Otras comidas que los últimos estudios señalan como buenas elecciones contra la báscula son los frutos rojos (cerezas, fresas, arándanos...), la comida picante (prohibida solo si tienes úlcera) o la piña (por su fibra). Te animamos a que te hagas con todo esto en el supermercado, y mejor corriendo que en coche.

Fuente: http://ow.ly/S00I305VoGx

3 medicamentos que muestran el lado oscuro de la industria farmacéutica

Lunes 7 de Noviembre del 2016

Cuando una medicina es puesta en el mercado ha sido sometida a un gran número de pruebas que defienden que su comercialización es segura. Faltaría más. Sin embargo, es posible que, con el tiempo, surjan contraindicaciones o efectos secundarios que no se pueden identificar en el corto plazo. Hay otras posibilidades: que la popularización de determinado medicamento provoque su mala utilización, como explicamos recientemente sobre el paracetamol o las pastillas para tratar el alzhéimer en sus primeras fases. También, que la aparición de nuevos tratamientos provoque que los consumidos por costumbre sean inútiles o incluso dañinos.

En muchos casos, el esquema el siguiente: un medicamento se comercializa de manera paralela a la creación de una necesidad sanitaria que anteriormente no existía, como explica la escritora especializada en salud Martha Rosenberg en 'Alternet', y tan solo el tiempo muestra su ineficacia. La autora recomienda esperar al menos cinco años hasta empezar a consumir un nuevo medicamento, tiempo –en principio– suficiente para que los efectos secundarios no explorados salgan a la luz. Recogemos aquí tres de los casos menos conocidos y que muestran qué puede pasar cuando los intereses comerciales y la ansiedad de la población se cruzan.

Inhibidores de la bomba de protones (IBP)

Bajo este nombre como de película de sci-fi de los años cincuenta o de canción punk se engloban medicamentos cuya función es, básicamente, reducir la producción de ácido en el jugo gástrico. Estos inhibidores llegaron al mercado a comienzos de los años 90 como sustitutos de los antagonistas de H2, y tuvieron un gran éxito comercial, como ocurre con el Omeprazol (Prilosec), que se vende sin necesidad de receta. Al fin y al cabo, muchas personas tienen problemas con los reflujos.

Durante los últimos años, no obstante, la comunidad médica ha alertado contra el abuso de esta clase de medicamentos. Más allá de los efectos secundarios que pueden causar, aunque sean poco frecuentes (náuseas, diarrea, fatiga, vértigo), se han encontrado otra clase de efectos a largo plazo. Este mismo año, una investigación publicada en 'JAMA Neurology' asociaba el consumo de estos inhibidores con un mayor riesgo de sufrir deterioro cognitivo. Como concluía el estudio, “evitar medicarse con IBP puede prevenir el desarrollo de demencia”, ya que aquellos que lo consumían de manera regular tenían un riesgo significativamente mayor de sufrirla.

Los IBP se prescriben más de la cuenta en atención primaria: “Pueden ser efectivas, pero están pensadas para ser utilizadas a corto plazo”

No es el único riesgo que se ha identificado sobre esta medicina. Un célebre estudio publicado en 'British Medical Journal' desvelaba que los consumidores habituales tenían un mayor riesgo de sufrir una fractura de cadera, principalmente por deficiencias en la absorción del calcio, el hierro y la vitamina B12. A menudo se cita también el peligro de sufrir una infección por el 'Clostridium difficile', como mostraba una investigación publicada en 'The American Journal of Gastroenterology'. Se trata de una bacteria intestinal que causa desde diarreas leves hasta colitis seudomembranosas, que pueden llegar a poner en riesgo la vida del paciente.

Más allá de eso, esta clase de medicinas, “una de las más exitosas de todos los tiempos”, como explicaba un artículo publicado en “Pharmaceutical Journal” se prescriben más de la cuenta en tratamiento primario. “La prescripción de IBP se ha disparado durante la última década”, concluía el artículo. “Pueden ser efectivas, pero están pensadas para ser utilizadas a corto plazo y a menudo no se les da descanso. Hay pistas claras y consistentes de esta sobreprescripción ya que los médicos sobrevaloran los beneficios e infravaloran el daño, lo que está asociado con costes sustanciales para los sistemas de seguridad social”. Era algo que confirmaba también un 'paper' publicado en España: “Más de la mitad de la población encuesta consume IBP, y de ella cerca del 40% sin una indicación médica correcta”.

Propecia

El sueño de todo alopécico: que le vuelva a crecer el pelo. ¿O no? Como recuerda la autora, las promesas de fármacos como el pionero Propecia (finasterida) llevaron a miles de personas a consumir estos crecepelo. El problema es que, aunque algunos podían presumir de haber visto un poco más de pelusilla en su cabeza, a lo largo de los últimos años cada vez más investigaciones han mostrado un lado oscuro de este crecepelo mágico.

No solo el 25% de los hombres que tomaban medicación como la finasterida no mostraban ningún efecto, sino que estaban expuestos a otros riesgos

En primer lugar, el consumo continuado de este fármaco disminuye el deseo sexual, perjudica la fertilidad del varón y provoca disfunción eréctil, como señaló una investigación realizada en el Boston University Medical Center. Como aseguraba este estudio, no solo el 25% de los hombres que tomaban medicación como la finasterida o la dutasterida (que también sirven para tratar el agrandamiento de la próstata) no mostraban ningún efecto, sino que también estaban expuestos a diversos riesgos, tanto disfunción sexual como la resistencia a la insulina, la depresión o la disfunción cognitiva.

Hay, no obstante, investigaciones para todos los gustos. Este mes de septiembre, el 'British Medical Journal' señalaba que los usuarios de este inhibidor específico de la 5-a-reductasta de tipo II no presentaban un riesgo significativamente superior al del grupo de control. Otra investigación publicada en 'Andrology' desvelaba, no obstante, que los consumidores mostraban anhedonia (incapacidad para experimentar placer), falta de concentración o, en lo referente a lo sexual, pérdida de sensibilidad en el pene y decrecimiento de la fuerza eyaculatoria. Basta con dar una vuelta por la red para encontrar abundantes testimonios negativos sobre este crecepelo.

Beta bloqueantes

Una de las controversias más recientes en los círculos médicos. Es posible que aquella investigación publicada en 'The Lancet' en el año 2008 por el cardiólogo P.J. Devereaux en la Universidad de McMaster, y que aseguraba que 800.000 muertes podían achacarse al consumo de beta bloquedores, fuese un tanto alarmista. Y ello, a pesar de que el médico aseguraba que la cifra era conservadora: “Si solo un 10% de los médicos han seguido las guías médicas durante la última década, eso querría decir que 800.000 personas murieron innecesariamente y que medio millón de personas sufrieron infartos cerebrales severos”.

¿Qué son los betabloqueantes y por qué resultan tan controvertidos? Se trata de un tipo de medicamento utilizado con mucha frecuencia para tratar los trastornos del ritmo cardíaco y en la protección cardíaca después de un infarto. Se emplearon frecuentemente para el tratamiento de la hipertensión, aunque posteriormente hayan sido reemplazados por otros fármacos, especialmente después de que el año 2007 una revisión publicada en el 'Journal of the American College of Cardiology' señalase que son medicamentos muy poco eficaces en el tratamiento de la hipertensión, aunque sí para ciertos tipos de arritmia, por ejemplo.

La mayor parte de los estudios clínicos se habían llevado a cabo antes del desarrollo de otras terapias eficientes más modernas, como la reperfusión

El demoledor estudio afirmaba que los betabloqueantes reducían la presión sanguínea, lo que combinado con el shock causado por las operaciones de cirugía, podían llevar a los pacientes a sufrir infartos cerebrales. Este mismo año, otra investigación publicada en la revista 'Hypertension' relacionaba el consumo de estos betabloqueantes con una mayor probabilidad de sufrir desórdenes de ánimo, y que la mayor parte de tratamientos obvian la relación que, según su autor, existe entre la depresión y las enfermedades cardíacas.

“Han servido para tratar los problemas de corazón durante los últimos 40 años, pero ahora parece que los betabloqueantes no funcionan”, señalaba un artículo publicado en 'The New Scientist'. “¿Qué salió mal?” La respuesta que proporcionaba es que la mayor parte de los estudios clínicos con los betabloqueantes se habían llevado a cabo antes del desarrollo de otras terapias eficientes más modernas, como la reperfusión, que ha provocado que el efecto beneficioso que tenían estos medicamentos haya desaparecido. Sin embargo, el mismo artículo también recordaba que es poco probable que dejen de usarse en el futuro inmediato. La Fundación Española del Corazón, por ejemplo, afirma que son fármacos bien tolerados y que sirven “para tratar diversas patologías cardíacas como hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca, angina de pecho, arritmias o miocardiopatía hipertrófica”.  

Fuente: http://ow.ly/BNKT305VfB8

Lo que le pasa a tu cuerpo cuando solo bebes refrescos de cola durante un mes

Lunes 7 de Noviembre del 2016

Original, cereza, limón, lima, naranja, vainilla, mora... A pesar de que los envases (como la tradicional botella con forma de mujer o de la lata roja de las máquinas expendedoras) no hayan cambiado significativamente desde décadas la marca de refrescos por antonomasia ha desarrollado todo tipo de variantes en busca de diferentes huecos de mercado según los gustos y preferencias de los consumidores de cada país. Y es que no hay duda de que Coca-Cola es todo un referente a la hora de saber vender bien sus productos.

El éxito de que estos refrescos lleguen, sin embargo, a nuestra mesa supone que se supriman otro tipo de bebidas que aportan menos carbohidratos y calorías a nuestra dieta. ¿Qué sucede, entonces, si los refrescos de cola se incorporan sistemáticamente a nuestras comidas, encuentros en el bar, momentos de relax, etc.?

El experimento se inscribe en un contexto donde las marcas de refrescos se encuentran sumidas en fuertes debates que atañen a la salud pública

George Prior se ha hecho una pregunta parecida y ha decidido someterse a un experimento llevado a cabo por su propia voluntad consistente en tomar diez latas de este producto al día durante un mes para comprobar los efectos de la sustancia sobre su organismo y cómo revertirlos una vez acabado este particular trabajo de investigación.

El diario de George

El sujeto en cuestión es un varón de 50 años y 76 kilos que goza de buena salud. Prior se sometió a un riguroso examen médico antes de lanzarse a la aventura y durante los treinta días que duró el reto utilizó los refrescos de cola como única fuente de azúcar, controlando en este periodo tanto los cambios en el diámetro de su cintura como la presión sanguínea y los niveles de glucosa en sangre.

Tras el noveno día, Prior había ganado 3,7 kilos, prácticamente medio kilo al día. Prior señala que ya en este momento empieza a notar una cierta aversión hacia el refresco, no tanto por su sabor sino porque su ingesta le hace sentirse muy cansado y con el estómago lleno, sin hambre y sin ganas de consumir otro tipo de alimentos.

Transcurridas las dos semanas, la media en el incremento de peso diario se fue rebajando, si bien el sujeto llegó a sobrepasar los 82 kilos, es decir, seis kilos más de los iniciales. Siete días después, la balanza marcaba ya los 83 kilos y medio. Como curioso síntoma Prior relata que no podía abotonarse los pantalones y que a pesar de sentirse tremendamente bajo de energías, las dificultades para poder conciliar el sueño también eran considerables.

Hacia el final del experimento, Prior cuenta que por comodidad había tenido que empezar a utilizar pantalones cortos, ya los vaqueros le quedaban demasiado estrechos y le hacían daño. La consecuencia física más significativa fue sentir que no se podía agachar con la facilidad con la que siempre lo había hecho. Con todo, Prior no achaca el incremento de peso a las calorías consumidas sino a los altos niveles de insulina que presentaba su cuerpo y que convertía el azúcar de la Coca-Cola en grasas para su almacenamiento. El resultado definitivo fue de un incremento de 14 kilos, más de 90 de peso en total.

Para volver a su estado inicial tras el reto de las 10 latas al día, el sujeto tuvo que retirar de su dieta cualquier tipo de carbohidratos, recuperando la marca inicial en la báscula después de dos semanas y media.

La mala imagen de los fabricantes de refrescos

El peculiar ensayo realizado por Prior se inscribe en un contexto donde las marcas de refrescos se encuentran sumidas en fuertes debates que atañen a la salud pública. Recientemente la OMS se pronunció sin rodeos al proponer una tasa para las bebidas azucaradas similar a las que gravan el alcohol o el tabaco. La agencia de Salud de las Naciones Unidas defiende que un incremento del 20 % en el precio supondría una reducción proporcional en el consumo de estas sustancias.

(iStock)

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Con anterioridad, un estudio de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston desató la alarma al revelar que Pepsi y Coca-Cola se habrían gastado grandes cantidades de dinero financiando a organizaciones de Estados Unidos encargadas de la promoción de hábitos saludables, con el objetivo de mejorar su imagen de marca y prevenir posibles acciones legales que repercutieran en el consumo de sus productos.

Ante la epidemia de obesidad que se expande por el mundo occidental, las empresas de refrescos azucarados se están convirtiendo en las industrias tabaqueras del siglo XXI. Ante las graves acusaciones que se han ido vertiendo en los últimos tiempos, en defensa de Coca-Cola, un portavoz de la marca ha señalado: “La gente ha disfrutado de la Coca-Cola durante más de 129 años. Como todos los refrescos es una bebida perfectamente segura y puede formar parte de una dieta y un estilo de vida equilibrados. Suministramos una variedad de refrescos de cola para cumplir con las necesidades de nuestros consumidores, incluyendo opciones que son bajas en azúcar, carentes de azúcar y sin cafeína”.

Fuente: http://ow.ly/N4NY305VbEn

¿Tu hijo no rinde en el colegio? Vigila su desayuno

Lunes 7 de Noviembre del 2016

Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo. Seguro que estás harto de oir que el desayuno es la comida más importante del día, sin embargo, es la que menos se respeta y más gente se salta. Los niños sufren aún más las consecuencias de no ingerir ningún alimento a primera hora de la mañana, ya que el ayuno afecta a su estado de salud y su rendimiento físico y mental, provocando cansancio, irritabilidad, dificultad para concentrarse y falta de memoria.

A pesar de las advertencias, entre el 20 y el 40% de los niños van al colegio sin desayunar, según datos de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), y más del 50% no toma los nutrientes que necesita. La concienciación es fundamental y el hábito del desayuno debe transmitirse a los pequeños desde sus primeros años de vida. El estudio 'El desayuno en la infancia: más que una buena costumbre' insiste en que esta comida tiene aún más importancia para los niños en edad preescolar, “a quienes les resulta más difícil cubrir con el resto de las ingestas diarias todas sus necesidades nutritivas”.

La pediatra María José Galiano, coautora de este estudio destaca que no desayunar, además de que puede afectar al rendimiento escolar, “les produce una sensación de hambre constante, por lo que tienden al picoteo con más frecuencia, y además suelen ser 'alimentos menos saludables'. Y el picotear y además alimentos más calóricos se ha visto que favorece la obesidad”.

Las mañanas pueden ser un momento complicado. Sueño, prisas, estrés… preparar a los más pequeños de la casa para ir al colegio es una odisea para muchos padres y el momento del desayuno una pesadilla de terror. Los expertos destacan la importancia de la familia de dar ejemplo para que los pequeños establezcan una rutina y lo identifiquen como una tarea más cada mañana, igual que vestirse o ir al colegio.

Tampoco vale comer cualquier cosa. El desayuno debe ser equilibrado y contener todos los nutrientes necesarios para que los niños puedan afrontar el día. Sin embargo, “sólo el 30% consume una ración adecuada de un desayuno que se considera completo: lácteos, cereales y fruta”, según el estudio 'Dime como comes' realizado a 322 niños y 212 familias distribuidos por toda la geografía española. Además, según la Dra. Galiano, “la leche sería un alimento fundamental para cualquier persona  por su alto contenido en calcio (difícil cubrir necesidades sin ingerir leche), y más en niños porque están en fase de crecimiento. Además la absorción de calcio de la leche se ve favorecida por la lactosa que contiene”.

Para completar el desayuno, los niños cuentan además con las leches de energía y crecimiento, especialmente pensadas para satisfacer las necesidades nutricionales de esta etapa de sus vidas y que maximizan los beneficios para la salud de un buen desayuno. “Las leches modificadas para niños de uno a tres años de edad tienen un menor aporte proteico, y de sal (menor riesgo de sobrecarga renal) y con menos grasas saturadas (puede contribuir a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en la vida adulta), y están enriquecidas con calcio, vitamina D, y hierro (fundamental en determinadas funciones del organismo)”, explica la Dra. Galiano.

No desayunar favorece la obesidad

Además de la falta de rendimiento se ha observado que saltarse el desayuno podría tener una directa influencia sobre el Índice de Masa Corporal. Esta relación se produce por dos aspectos, la influencia del desayuno en el apetito durante el resto del día y en su influencia sobre la dieta global y los nutrientes que se deben consumir.

El consumo de hidratos de carbono complejos, como pan y cereales (sobre todo si son integrales), ayudan a mantenerse saciados más tiempo y por tanto, no llegar con tanta hambre a la comida y a mantener una dieta más equilibrada el resto del día. Además la energía que nos aportan también es gradual. El estudio 'El desayuno en la infancia: más que una buena costumbre' resume estos aspectos en que 'puede prevenir la obesidad y otras enfermedades crónicas relacionadas a través de diversos mecanismos biológicos y conductuales'.

Fuente: http://ow.ly/Ksjq305Vbe8

ADIDAS BOOST LONDON

Sábado 5 de Noviembre del 2016

LONDRES.

Unibox y WRG han sido los encargados de realizar una estructura curvada para Adidas en el evento Boost London.

El reto fue construir una onda de 28 m. de largo, que fue creada con el sistema modular Unibox, con un total de 42 perfiles curvados de modo individual.

La ola gigante ha sido colgada del techo con 112 laminas de malla a medida fijadas  a lo largo de toda la longitud de la onda.

El resultado, como se aprecia en la fotos, fue una impresionante pieza central donde fueron instalados diversos elementos decorativos y de producto.

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revista-magazine-escaparates-retail-design-peta-pop-up-store-adidas-boost-london-escaparate-vishopmag-004Photos:Unibox.