El Ayuntamiento admite “indicios de corrupción” en las cuentas de su organismo informático
La gestión del almacén donde se guardan los equipos informáticos del Ayuntamiento de Madrid está siendo investigada por la Fiscalía por “indicios de corrupción”. En el informe de los servicios de inspección se han detectado facturas, albaranes y partes de trabajo falsos. Las primeras pesquisas indican que el fraude es de dos millones de euros, pero no se descarta una cuantía mayor. Además, no se han hallado los inventarios entre 2013 y 2015.
El Ayuntamiento que encabeza Manuela Carmena (Ahora Madrid) ha destapado un presunto caso de contabilidad b en el almacén de informática que el Consistorio posee en la calle de Albarracín. El fraude, calificado de “no leve” en el informe que el director de los Servicios Jurídicos municipales entregó el pasado lunes a la Fiscalía Provincial, está estimado en unos dos millones de euros, aunque “puede ser mucho mayor y afectar a otras instituciones fuera del Ayuntamiento de Madrid”, según la documentación conocida por EL PAÍS. El caso, si se confirman las sospechas municipales, podría tener ramificaciones con organismos del Ministerio de Fomento.
La trama, a grandes rasgos, consiste presuntamente en comprar material de oficina e informático a una multinacional del sector, al tiempo que se crea lo que los investigadores denominan “bolsa”. Lo adquirido nunca llega, por lo que se emiten albaranes y facturas falsas cuyo importe se ingresa en la “bolsa”. Luego, se adquiere con ese dinero material a una o varias empresas intermediarias y se cuadran los inventarios de material municipal.
"Esperemos no salir en los papeles"
El subdirector del Organismo de Informática del Ayuntamiento de Madrid (IAM), Francisco López, envío a finales de noviembre un correo electrónico a otros miembros del ente en el que ofrecía datos sobre pedidos de móviles y tabletas. “La situación se está revelando muy crítica”, mencionaba López, refiriéndose a los retrasos en las entregas.
En su correo, adjuntó un cuadro del cual se desprendía que el IAM aún no había recibido 487 tabletas y 180 móviles ya pagados. “Tenéis que reaccionar. Estamos a las puertas de las fiestas y consiguientemente las incidencias sociourbanas se multiplican”, señalaba el subdirector. Además de móviles y tabletas, también había cables y adaptadores para USB que no habían sido entregados.
“Esperemos no aparecer en los papeles, que ya bastante fama tenemos en estos colectivos y no positiva”, señalaba el mismo López en su misiva. En esos días de noviembre, el coordinador de la alcaldía de Madrid, Luis Cueto, recibía la denuncia de un supuesto caso de contabilidad en b en el organismo municipal.
El asunto fue destapado a raíz de una denuncia anónima que llegó en noviembre pasado al Ayuntamiento. Los hechos fueron puestos en conocimiento del coordinador de Alcaldía, Luis Cueto, y de la gerente de la ciudad, Carmen Román. Esta última ordenó investigarlo todo a finales de diciembre.
Los inspectores se presentaron en las dependencias informáticas y descubrieron cajas sin abrir, material por los suelos y arcones en los que se debía guardar el material (antenas Wifi y equipos de red fundamentalmente) medio vacíos. El responsable del local no dio explicaciones convincentes y el subdirector de Comunicaciones del Instituto Municipal de Informática (IAM), Francisco López, fue destituido de “forma preventiva”.
Tal es la magnitud de las presuntas irregularidades halladas, que el Ayuntamiento, dice en su informe, “carece de los medios suficientes para analizar la documentación” y reclama, por ello, la ayuda de la Fiscalía.
En concreto, los documentos municipales detallan “la emisión de facturas no realizadas, albaranes y partes de trabajos falsos”. El informe municipal admite, además, que se desconoce el “valor total” del material guardado en el almacén, porque no se han hallado por ningún lado los “inventarios” de los años comprendidos entre 2013 y 2015.
El valor, solo de lo supuestamente defraudado a finales de 2016, se divide en tres contratos de 1,3 millones, 480.000 euros y 220.000, respectivamente. Los tres han sido paralizados por el Ayuntamiento por sus “desfases”, indica el informe. No obstante, el Consistorio cree que el montante de lo que defraudado es muy superior, ya que las supuestas irregularidades se remontan a 2013. “No hay inventario del almacén, ni del dinero que falta ni desde cuándo”, se destaca. De hecho, el equipo municipal anuncia que revisará todos los contratos hasta 2012.
El Ayuntamiento ha encargado ya una “auditoría externa independiente” para valorar la magnitud de lo desaparecido en los depósitos. Sus resultados se conocerán aproximadamente dentro de dos meses.
Sin seguridad adecuada
Finalmente, el informe admite que las instalaciones de la empresa municipal de informática (IAM) carecerían de la “seguridad adecuada”. De hecho, se desconoce quiénes entraban o salían de ellas, si bien los técnicos descubrieron que en el local se habían instalado cuatro cámaras de captación de imágenes en el techo que no habían sido declaradas en la Agencia de Protección de Datos. Las grabaciones estaban siendo gestionadas por una empresa privada que mantenía un contrato con la Subdirección General de Comunicaciones.
Por su parte, el concejal socialista madrileño Antonio Miguel Carmona, el primero que alertó sobre las presuntas irregularidades, manifestó ayer: “Lo adecuado sería que el Consistorio abra una comisión extraordinaria de investigación para aclarar hechos tan graves”. El edil se queja de que el equipo de gobierno de Carmena no esté informando a los grupos políticos del desarrollo de las pesquisas y que “tengamos que enterarnos por la prensa”. El socialista, que es portavoz de la Comisión de Reclamaciones, exige “luz y taquígrafos”.
Fuente: http://ow.ly/AemN3095TNE
«Son una solemne chorrada y un gasto inútil»

Una voluntaria informa sobre los proyectos de remodelación de Plaza de España - FOTOS: MAYA BALANYÁ
La consulta ciudadana impulsada por el Gobierno de Manuela Carmena pasó sin pena ni gloria en el primer día de participación presencial. Con la vía postal en entredicho ante la posibilidad abierta de que entre las 130.000 papeletas enviadas pudiera haber fraudes de ususrpación de identidad, llegó el turno del voto telemático y del efectuado en las urnas repartidas por distintos enclaves de la ciudad. Hasta el próximo viernes, un total de 60 «mesas electorales» estarán repartidas en centros municipales y Juntas de Distrito, mientras que sábado y domingo se ampliarán a cerca de 80, algunas de las cuáles podrán colocarse en la vía pública.
Diferentes opciones que, sin embargo, no lograron el arranque deseado en el seno de Ahora Madrid. Poco después de las 11 de la mañana, la propia alcaldesa y el delegado de Participación Ciudadana, Transparencia y Gobierno Abierto, Pablo Soto, depositaron su voto en el patio de cristal del Palacio de Cibeles. Bajo un tímido revuelo mediático, ambos mostraron su satisfacción por «abrir el camino a que la ciudadanía tome la palabra».
Pero ayer, las conversaciones en el idioma de Cervantes no abundaban precisamente en los puntos de votación. En uno de los centros del parque del Retiro, apenas un puñado de sobres yacían dentro de las urnas que el Ayuntamiento ha comprado para la ocasión. Pese a que el concejal Soto justificó esta y otras adquisiciones como banderolas o pancartas, asegurando que no recogen fechas concretas para poder ser reutilizadas, el gasto municipal -180.000 euros en el ensobrado y las papeletas o 17.000 en las propias urnas- fue una de las principales críticas señaladas.
«El coste me parece un horror. Los ciudadanos no tienen por qué votar unos proyectos que en caso de salir mal, solo servirán para que los impulsores puedan excusarse y digan que la decisión no fue suya», aseguraba Mari Paz, convencida de la artimaña. En la misma línea se mostró María, una profesora ya jubilada que iba un paso más allá. «Es un desembolso absurdo porque estas cuestiones deberían ser decididas por expertos», advertía, al tiempo que dejaba su particular recomendación: «Pero no valen unos expertos cualquiera. Que el Ayuntamiento se deje de cuentos y contrate a los mejores, que para eso pagamos todos los madrileños».
La falta de información fue otro de los predominantes. En pleno paseo matinal, Dolores Merino parecía no salir de su asombro cuestionada por la iniciativa: «Algo oí por la radio, pero si te digo la verdad ya no me acordaba». Rosa, en cambio, incidía en que el Consistorio debería haber sido más riguroso a la hora de difundir el proceso. «Por no llegar, no me ha llegado ni la carta», sentenciaba.
Desinterés general
Aunque si hubo un componente decisivo en la jornada inicial, ese no fue otro que el nulo entusiasmo de la población. «Me llegó la carta y la tiré. Y Ahora tampoco voy a votar porque al final van a hacer lo que les dé la gana», protestaba María del Mar de la Cruz, vecina de Vallecas. En el distrito de Salamanca, apenas un pequeño número de personas acudía a la Junta expresamente para emitir su veredicto.
La mayoría, como Fuensanta Martín o Celilia Hernández, participaron tras presentarse por otra gestión obligatoria. «He votado porque un amigo mío trabajó en uno de los diseños de la Plaza de España. Pero en el fondo, hacer esta votación me parece una estupidez», aclaraba Fuensanta, al tiempo que su amiga Cecilia replicaba: «No estoy de acuerdo, la política no está solo en los políticos y es bueno que se pregunte». «Los políticos están para decidir, no para delegar en los ciudadanos y tomar medidas de cara a la galería», cortaba de nuevo Fuensanta.
Preguntas dirigidas
De todas las cuestiones planteadas, la remodelación de la Plaza de España resultó la más controvertida. Los voluntarios se tuvieron que emplear a fondo para aclarar las dudas de los proyectos catalogados en las papeletas como «X» e «Y». «Nos piden que elijamos entre uno u otro, pero ¿y si no quieres ninguno?», preguntaba Belén Bautista, para añadir después que esa casilla la había dejado en blanco.
Por último, las dudas sobre la peatonalización de la Gran Vía continuaron presentes tras la experiencia piloto acometida en Navidad. «Casi nadie va a votar que ‘No’, pero hay una gran parte de la población que el cierre le perjudica», señalaba María Luisa, una vecina de Centro.
Fuente: http://ow.ly/fMO8308Z9FQ
Cifuentes desvela hoy si opta a presidir el PP madrileño
Hoy hace un año que Esperanza Aguirre dimitió como presidenta del PP madrileño tras verse salpicado el partido en Madrid por la trama Púnica. El PP nacional encontró el relevo en la presidenta regional, Cristina Cifuentes, a la que aupó como máxima responsable de la gestora que dirige el partido desde entonces.
Y justo un año después, Cifuentes ha convocado a esa misma gestora para anunciar su dimisión al frente de los populares madrileños y revelar si optará o no a la presidir el partido en la región. El congreso regional se celebrará entre el 17 y el 19 de marzo próximo.
En los círculos populares pocos dudan de que esa sea su intención y tampoco de que los triunfos para alzarse como ganadora están de su parte. Hay voces que la sitúan en campaña desde hace más de un año, pero ella no se ha pronunciado al respecto, aunque tampoco se ha manifestado en contra de esa posibilidad. De momento, solo se ha postulado como rival para enfrentarse a ella en el congreso regional el presidente del PP en el distrito de Chamberí, Luis Asúa.
Las críticas le llovieron también desde las filas populares del Ayuntamiento de Madrid. El concejal Íñigo Henríquez de Luna, número dos de la portavoz Esperanza Aguirre, arremetió con dureza contra las fechas elegidas para el congreso, demasiado precipitadas. En lugar del encuentro “abierto” que pregona Cifuentes, se estaría ante uno “exprés y cerrado”, opina.
En cuanto a la posible acumulación de cargos de Cifuentes, el portavoz del Gobierno, Ángel Garrido, señaló ayer que ve “perfectamente asumibles algunas combinaciones de cargos en el partido o de gobierno en manos de una sola persona”, siempre que no se produzca un “exceso”.
Fuente: http://ow.ly/Iwu9308Z3H8
Carmena contrata para la consulta popular a la empresa de Vistalegre 2

Agora Voting, la empresa que realizó el conteo de votos en el último congreso de Podemos (Vistalegre 2), y que dotó de software a Ahora Madrid y a Barcelona en Comú para sus primarias, ha sido designada por el Ayuntamiento de Madrid para realizar la consulta ciudadana que decidirá qué proyecto quieren los madrileños para la plaza de España. La firma, que también emplea las marcas Nvotes y Online Voting, fue elegida directamente por el Consistorio para realizar este trabajo. Al tratarse de dos contratos menores —menos de 18.000 euros sin IVA—, la adjudicación no salió a concurso público.
A través de dos contratos, uno de más de 3.000 euros y otro de casi 20.000 (IVA incluido), el Ayuntamiento encargó en 2016 a Agora Voting S.L. (hoy Nvotes) la gestión del sistema de votación electrónica de la consulta ciudadana sobre el futuro de la plaza de España y la Gran Vía. Ambos contratos tienen el mismo epígrafe ("Plataforma de votación electrónica") y se refieren al proceso participativo que está teniendo lugar esta semana.
Los contratos menores no pueden superar nunca los 18.000 euros y tampoco pueden dividirse para evitar el concurso público. Su reducida cuantía permite al Ayuntamiento elegir de forma directa a sus adjudicatarios. El Consistorio solo tiene que invitar a un mínimo de tres empresas y elegir la que considera mejor.
Estas adjudicaciones se cerraron a través del organismo autónomo de informática del Ayuntamiento (IAM). Esta entidad municipal está ahora bajo la lupa del servicio de inspecciones interno del Consistorio por un supuesto caso de contabilidad en B vinculado a varios contratos firmados en noviembre por un valor total de más de un millón de euros.
Agora Voting proporciona, según su web, servicios de votaciones seguras en Internet. Tiene "más de dos millones de usuarios", reza su página. Entre ellos destacan Podemos, Barcelona en Comú y Ahora Madrid, la confluencia municipal que orbita alrededor de la formación de Pablo Iglesias y que lanzó a Manuela Carmena a la alcaldía de Madrid.
El Ayuntamiento replicó este lunes que Nvotes fue la elegida por "tener el sistema más seguro de votación online de las empresas" que fueron invitadas. Destaca, además, que esta firma es la única que cuenta con software libre, "requisito indispensable para un proceso transparente".
Eduardo Robles, uno de los tres fundadores de Agora Voting y Nvotes, señala que ninguno de los creadores de esta empresa está afiliado a Podemos o a alguna de sus marcas regionales y municipales. "Somos una firma independiente, que además de Madrid ha trabajado con otros Ayuntamientos, como el de Lugo [dirigido hoy por el PSOE y apoyado por el Bloque Nacionalista Gallego y Lugo Novo, movimiento cercano a Podemos], y otras entidades como la Asociación Española de Cirujanos o el Colegio de Ingenieros de Barcelona", explica.
No obstante, reconoce que colaboraron con Podemos en algunas conferencias sobre los mecanismos de voto telemático a lo largo de los dos años de vida de la formación de Pablo Iglesias. En concreto, en unas jornadas celebradas en la Universidad Complutense entre el 20 y el 22 del pasado julio, tituladas El efecto Podemos, entre la Teoría y la Práctica, Agora Voting participó como colaboradora.
Incidir en la esfera política
En un documento encabezado con los anagramas de Podemos y la empresa se puede leer: "La metodología de Podemos cuenta con un considerable apoyo de la ciudadanía implicada en la política de base y movilizada en los últimos años, gracias a una propuesta que combina capitales y aprendizajes mediáticos en televisión, redes sociales y nuevas herramientas de ciberparticipación para incidir en las diversas dinámicas de la esfera política". En las jornadas intervinieron los dirigentes de Podemos Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, Pablo Echenique, Juan Carlos Monedero, Rafa Mayoral, Irene Montero, entre otros, además de David Ruesca, propietario de Agora Voting.
En el caso concreto de la consulta madrileña, Nvotes se encarga de la gestión de uno de los dos servidores a través de los cuales se realiza el recuento de las papeletas virtuales. El otro servidor le corresponde al Ayuntamiento de Madrid, a través de la web Madrid Decide. El sistema cruzado de servidores sirve, dicen, para mantener la privacidad del voto.
Un referéndum para elegir el aspecto de la plaza de España
Antonia Laborde
Desde este lunes y hasta el domingo que viene, los empadronados en Madrid de más de 16 años (unos 2,7 millones) están llamados a las urnas. De su voto dependerá el aspecto final de la plaza de España o la reforma de la Gran Vía.
Podrán votar tanto a través de la plataforma Decide Madrid (decide.madrid.es) o introducir su voto en las urnas físicas distribuidas en 60 lugares de la capital. La consulta no tiene la validez jurídica de un referéndum, pero la alcaldesa se ha comprometido a que el resultado sea vinculante.
A pesar de que el Consistorio informó de que las mesas iban a estar abiertas entre las 9.30 y las 19.00 horas, algunas tuvieron problemas de organización. Un residente en Arganzuela confirmó a EL PAÍS que no pudo votar por la tarde ya que la mesa cerró a las 13.30. En otra de las instaladas en este distrito tampoco se abrieron las urnas en toda la mañana. Poco antes del cierre, solo se habían recogido 20 votos.
Quienes sí pudieron votar fueron la alcaldesa, Manuela Carmena, y el delegado de Participación Ciudadana, Transparencia y Gobierno Abierto, Pablo Soto, que lo hicieron en el Patio de Cristal del Palacio de Cibeles. Carmena destacó el “hito” que representa este proceso electoral innovador.
Fuente: http://ow.ly/cNvi308Z3Bz
¿Por qué todos los modernos llevan este abrigo camel?
Hubo un ‘boom’ 2015, pero ahora la cosa se ha ido de madre y ya no hay un solo ‘hipster’ que no tenga esta prenda en su armario y la combine con chándal o pitillos negros

Me dirás que el tuyo lo compraste en 2015. Me dirás que la plaga de las chaquetas noruegas Napapijri es mayor y más preocupante. Pero no te atreverás a negar que la invasión de abrigos camel es real y esta temporada ha alcanzado ya la categoría de fenómeno. No es la chupa amarilla de Zara, por supuesto… es más nicho, más moderno, una prenda ‘cool’ con la que distinguirse del resto pero que -paradójicamente- llevan puesta tres de cada cinco personas de tu entorno.
Esta mañana en el metro me encontré a un amigo que la llevaba y solo en el perchero más cercano de la redacción hay dos, el del becario de Smoda y el del responsable de audiencias. Podría haber un tercero, el de nuestro director de arte, pero justo cuando se lo iba a comprar (al parecer, rebajado de 150 a 30 euros) su novia logró disuadirle. Es bonito, mola, rollo Max Mara, pero a la vez es una especie de gabardina que no abriga (pocos la abrochan) y te confunde en la masa color camel cuando lo que pretendes es ser especial y único. ¿Cuál es el secreto de su éxito?
¿Quién pone de acuerdo a toda la gente guay para que se lo pongan a la vez? ¿Por qué la mayoría lo combinan con pitillos negros o chándal? Los interrogantes son infinitos, solo equiparables a los que surgen de esa otra tendencia repentina de llevar gorros de lana rojos y amarillos. Si seguimos así, ¿el crecimiento exponencial llevará esta moda a arrasar fuera de los circuitos de influencers y conquistar finalmente los sectores normcore, Mercadona y urbanizaciones de extrarradio? Ojalá.
Fuente: http://ow.ly/w8m0308SSWI
