Diosas de la pasarela a subasta

Estelle Lefébure, Karen Alexander, Rachel Williams, Linda Evangelista, Tatjana Patitz y Christy Turlington, fotografiadas por Peter Lindbergh. Sotheby’s
Imágenes espontáneas de supermodelos, retratos individuales de grandes diosas de la pantalla. Así es la colección de fotografías que la casa Sotheby’s subastará este jueves en Londres. La colección incluye codiciadas instantáneas capturadas por grandes fotógrafos del mundo de la moda como Horst P. Horst, Helmut Newton, Irving Penn, Cecil Beaton, Peter Lindbergh o Diane Arbus.

'Boca', imagen tomada por Irving Penn para L'Oreal. Sotheby’s
La puja coincide justo con la segunda edición del festival Photo London y comenzará con un recorrido por el trabajo de Irving Penn, específicamente con la sesión que realizó en 1950 en París. El estadounidense fue enviado por Vogue, a la ciudad de la luz para inmortalizar las colecciones de las casas de moda más importantes. Según ha dicho la Sotheby’s a este periódico, las fotografías por las que se pujara este jueves marcaron un antes y después en la industria de la moda, pues dejaron de lado las grandes puestas en escena y apostaron por un aspecto más natural y trasgresor. Este estilo más simple acompañó a Penn por el resto de su carrera. Un claro ejemplo de su forma de ver la belleza quedó plasmada en la foto que le hizo a una boca en 1986. En ella el encuadre fija la atención en los labios que son los únicos que dan color a la imagen. La fotografía fue realizada para L’Oréal y se estima que su precio superará los 180.000 euros.

'Mathilde' por Peter Lindbergh. Sotheby’s
Una vez finalizada la subasta de Penn, llegará el turno a Miles Aldridge. El efecto intoxicante, tecnicolor e hiperreal de sus puestas en escenas llenaran de drama y color la subasta. La imagen que se pujará pertenece a una sesión llamada The Rooms #2, en ella se aprecia a una modelo recostada en una alfombra multicolor junto a unos naipes y fichas de casino. La puja comenzará a partir de los 10.000 euros.
Otra de las muestras más esperadas será la de Peter Lindbergh. Bajo el título de Mathilde, el fotógrafo le realizó un homenaje a la imagen que medio siglo antes Erwin Blumenfeld hizo de Lisa Fonssagrives vestida de blanco en la Torre Eiffel. Sin embargo, Lindbergh ofrece una reinterpretación más moderna, pues en su instantánea la modelo viste únicamente unos pantalones y deja su torso denudo.
Pero si de imágenes codiciadas se trata no podía faltar la fotografía que Lindbergh le hizo a las grandes tops de la época Estelle Lefébure, Karen Alexander, Rachel Williams, Linda Evangelista, Tatjana Patitz y Christy Turlington. La instantánea en blanco y negro rompió con la tendencia de belleza retocada que predominaba en esa época. Él prefirió desafiar los estereotipos y “liberar a la mujer del terror de la juventud y la perfección”. La sencillez del vestuario, únicamente vestían camisas blancas, y la espontaneidad de la imagen son dos de sus características más reconocidas. Esta imagen fue tan vanguardista para su época que la edición estadounidense de Vogue no se animó a usarla y ahora saldrá a la puja a partir de 76.000 euros.

Retrato de Marilyn Monroe por Richard Avedon. Sotheby’s
Las propuestas de Helmut Newton no se quedan atrás. Sus sugerentes imágenes de tono lésbico arrancan desde los 15.000 euros, mientras que el retrato de una escotada Marilyn Monroe. vista desde el ojo de Richard Avedon. puede llegar a los 63.000 euros. Con este lote la casa de subastas asegura que los trabajos que saldrán a la venta fueron elegidos cuidadosamente y que en su mayoría "reflejan el continuo interés del público en la fotografía de moda".
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/17/estilo/1463491763_639643.html
10 trucos para que el cambio de armario sea un éxito
Te ayudamos a sacar el máximo partido al espacio y tus prendas aprovechando la llegada del calor

Aunque hace semanas que cambiamos de estación, por fin el frío parece que deja de hacer de las suyas para permitirnos cambiar las prendas más abrigadas por aquellas propias de la primavera. Pero, ¿cómo es la mejor forma de hacerlo? Te ayudamos a sacar el máximo partido al espacio del que dispones para poder llenarlo de las novedades de la temporada sin convertir tu armario en un caos:
1. Vacía el armario: saca todo lo que tengas en los estantes y aprovecha para limpiar a fondo. Además de para mantener en mejores condiciones el espacio, te servirá para reorganizar desde cero de una forma más práctica.
2. Di adiós a lo que no uses: admítelo, hay muchas prendas que no te has puesto desde hace meses... o incluso años. No tengas reparos en deshacerte de ellas para hacer hueco a lo nuevo que seguro vas a acabar comprando en los próximos meses. Puedes incluso sacarte un dinero extra si decides venderlo en alguna de las plataformas que te sugerimos en este artículo.
3. Mantén los básicos: camisetas blancas, pantalones vaqueros, americanas, camisas... hay piezas atemporales que siempre deben estar a mano sin importar la estación del año. Nunca sabes cuándo te van a sacar de un apuro.
4. Guarda todo limpio: lo que te vas a quedar para la próxima temporada se conservará en mejor estado si optas por limpiarlo y plancharlo antes de guardarlo. Evitarás que se estropee o amarillee, además de que lo tendrás perfecto para utilizarlo cuando vuelvas a necesitarlo.
5. Separa con cabeza: salvo que tengas la suerte de tener un gran vestidor en el que poder disponer de todo a la vista, debes organizar muy bien el armario para que quepa lo máximo posible. Camisas, blusas, chaquetas, vestidos, faldas y pantalones es preferible que vayan colgados para evitar que se arruguen, mientras que camisetas, sudaderas o jerseys pueden ir doblados en estantes.
6. Ordena por tipología y por colores: de esta forma, ahorrarás tiempo a la hora de decidir qué ponerte. Si no eres de arriesgar a la hora de vestir, también puedes optar por organizar directamente por looks y ganar en practicidad.
7. Cuidado con los abalorios: a la hora de colocar unas prendas con otras, es importante que separes aquellas que tengan detalles de pedrería, strass, perlas o cualquier otro motivo a modo de joya. Colócalos alejados de otros artículos a los que puedan engancharse como te contamos aquí.
8. Coloca los zapatos: como en el caso de la ropa, lo mejor es agrupar por tipos de calzado para que no pierdas tiempo buscando lo que necesitas, y organizar todos en función del uso que les des. Si los tienes en cajas, escribe en el dorso de éstas lo que contienen para facilitarte la tarea.
9. Los complementos también se ordenan: puedes tenerlos en estantes, cajas, cestos, colgados... existen mil fórmulas posibles para organizar bolsos, joyas, pañuelos o cinturones, todo depende del espacio del que dispongas. En cualquiera de los casos, trata de hacer que se conserven de la mejor forma posible gracias a guardapolvos o bolsas que protejan las pieles.
10. No te olvides de la ropa interior: aprovecha que te has metido en harina cambiando los armarios para organizar el cajón lo que no se ve. Empareja los calcetines y enrrolla las medias para evitar que se enganchen, no sin antes haber tirado aquellas con una carrera, estén demasiado viajeas o tengan un pequeño agujero. En el caso de la lencería, separa los conjuntos que tengas de uso diario de los más delicados, pero haz que braguitas y sujetador estén siempre juntos.
Fuente: http://www.mujerhoy.com/moda/no-te-pierdas/201605/17/trucos-para-cambio-armario-20160517120920.html
¿Cuál de estos siete compradores eres?

El estilo de vida que cada uno adopta influye directamente en sus hábitos de compra, independientemente de la edad. Así lo ha confirmado el estudio ‘Moda y estilo de vida’, elaborado por la consultora Kantar Worldplanel, que identifica además 7 tipologías diferentes de consumidores de moda.
‘Smart chic pro blogger’

La bloguera Kristina Bazzan pertenece al grupo de las 'Smart chic pro blogger' (Getty Images)
Los que más gastan al año en moda son los ‘Smart chic pro blogger’, que equivalen al 13% de los españoles y se gastan una media de 775 euros. Estos individuos se caracterizan por ser expertos y apasionados por la moda.
‘Anti-aging’

Gwyneth Paltrow es una de las representantes del grupo anti-aging (Getty Images)
En segundo lugar se encuentran los anti-aging, un grupo que con un estilo de vestir formal buscan mantenerse jóvenes a través de la alimentación y de un aspecto cuidado. Gasta una media de 727 euros.
‘Time savers’

A los time savers les gusta la moda pero tienen otras prioridades (Getty Images)
Los time savers están interesados por la moda, se gastan alrededor de 673 euros, pero no tienen tiempo para cuidarse debido a sus cargas familiares. Estos también se diferencian por el tipo de medios que consumen: mientras los anti-aging leen revistas de moda, los time savers prefieren estar al día de las últimas tendencias a través de Internet.
Marquista convencional

El hombre de estilo clásico y fiel a sus marcas de toda la vida se engloba en el grupo de los marquistas convencionales (Archive Photos Creative)
El marquista convencional es un perfil de consumidor con un estilo clásico y, sobre todo, fiel a sus marcas y a sus tiendas de toda la vida. Su gasto anual es de 592 euros.
‘Health sport’

Alessandra Ambrosio se podría sentir identificada con los 'health & sport' (Getty Images)
En quinto lugar tenemos a los health sport, cuya máxima preocupación es la salud y la dieta. Su estilo, a diferencia de los demás grupos, es deportivo. Se gastan un total de 528 euros en compras.
‘Mobile innovation’

Mark Zuckerberg pertenece al grupo de los 'mobile innovation' (Getty Images)
Los mobile innovation son aquellas personas que priorizan estar a la última en el ámbito tecnológico y se van a comprar ropa sólo cuando es estrictamente necesario. Por consiguiente, su gasto en moda asciende a 527 euros.
‘Price cotroller’

Primark es una de las tiendas favoritas de los 'price controller' (Getty Images)
Por último, los price controller, al igual que los mobile innovation, solo compran ropa cuando es necesario y eligen establecimientos de precio bajo. Este grupo se gasta una media de 404 euros y pertenece a aquellos que tienen una situación económica bastante complicada.
Finalmente, según Rosa López, Sector Director de Kantar Worldplanel, “cada tipología de consumidor predomina en un determinado grupo de edad, lo cierto es que en todas las generaciones encontramos individuos con diferentes actitudes y hábitos de compra. De ahí la importancia de huir de los clichés y estudiar al consumidor según su estilo de vida”.
Botellas de plástico PET, la última «moda» en pasarela

En la imagen, Moisés Nieto, diseñador de ropa hecha con botellas de plástico PET
En 2010, Moisés Nieto presentó por primera vez su colección en una pasarela. Su objetivo sigue hoy el mismo que entonces, que sus prendas perduren. Ahora lo hace de la mano de tejidos reciclados que además de la vertiente de sosteniblidad aportan una «mayor durabilidad de la prenda», asegura el diseñador jienense a LA RAZÓN. «Ecoembes by Moisés Nieto» es no sólo su primera colección con materiales reciclados, sino también la primera que ha subido el reciclaje a la pasarela.
Las prendas de esta línea, inspiradas en una mujer joven e informal, están elaboradas «con un 80% de tejido elaborado a partir de botellas PET, el resto es tejido hecho con este polímero y seda y lo poquito que queda son sintéticos». De hecho, entre su colección, hay piezas 100% hechas con materiales reciclados y otros que tienen hasta el 80%».
El tejido de botellas a partir de plástico PET «se ha hecho en Italia, pero también sé que se está haciendo en España». Durante el proceso de elaboración, las botellas se transforman, tras su tratamiento (añadiendo sustancias para ello como químicos), los nuevos tejidos «recuerdan al algodón, otros a la lana, a la seda... En mi colección hay un poco de todo». Como el diseñador reconoce, «no hay diferencia entre coser la prenda con este tipo de tejidos que con cualquier otro tejido natural. No hay mayor dificultad». Y tienen sus beneficios, ya que además de los de los materiales habituales, éstos son antibacterianos, transpirables, tienen protección UV, se pueden planchar, lavar, y la durabilidad de la prenda es mayor», incide Moisés Nieto.

Un 20% más caro
El precio también lo es: trabajar con este tipo de tejidos reciclados aumenta el precio «un 20 por ciento, ya que casi nadie los emplea. Aunque cada vez están naciendo más empresas que apuestan por la sostenibilidad en sus colecciones y empresas que ya existían están ‘‘reciclando’’ gran parte de sus colecciones». De ahí que quizá en un futuro a corto plazo el sobrecoste pueda disminuir.
«Para mí –prosigue– es el futuro inmediato de la moda, porque todo está inventado, volumen, estampados, siluetas. Es un remix de tendencias pasadas a las que siempre recurrimos. En donde más se puede innovar es en el tejido, que en este caso va de la mano con la ecología».
Esta colección no será la última en la que apueste por la sosteniblidad. «En la próxima volverá a haber tejidos reciclados. Quiero introducirlos poco a poco en todas mis colecciones para concienciar a mis clientas», asegura.
La colección de Moisés Nieto surgió por una propuesta que hizo a raíz de un certamen que la plataforma de moda MFSHOW y Ecoembes emprendieron en septiembre del pasado año con la intención de promover la moda sostenible. La idea del diseñador jienense fue la vencedora, lo que le permitió desarrollar esta colección en la que priman los negros, blancos, naranjas y el color grafito que ya desfiló en la pasada edificios de TRESemmè MFSHOW WOMEN y que esta semana se ha presentado de manera oficial.

Flexos y lámparas a partir de latas de tomate, café y aceitunas
Todavía son muchos los que piensan que los productos hechos a partir de materiales reciclados no tienen el mismo aspecto que otros con materias primas nuevas. La firma italiana iLiüi, que estuvo el pasado fin de semana en la Central de Diseño que tuvo lugar en El Matadero, en Madrid, es un claro ejemplo de que el diseño y la sostenibilidad van de la mano. Los flexos de mesa hechos a mano se han elaborado a partir de latas de tomate recicladas. Su precio: 44 euros, pudiendo elegir toda una gama de colores, pinturas que en su mayoría cuentan con el sello «EcoLabel» que certifica que tienen un menor impacto ambiental y una menor proporción de sustancias tóxicas. Las muestra bella planta es originaria de California. Se introdujo en Europa en el siglo XIX como planta ornamental. En el caso de las lámparas de techo, éstas están elaboradas a partir de grandes latas de café. Su precio: 84 euros. También hacen lámparas de pie a partir de latas aceitunas, que cuestan 144 euros. Además, también hacen pulseras de latas de café (las más pequeñas y cómodas cuestan ocho euros, y a 34 euros los brazaletes), así como collares de materiales reciclados (a partir de 12 euros).
‘Piercings’ y tatuajes en la meca del lujo

Uno de los modelos listos para el escaparate. Tom Sibley
Se llaman Golo, Roman, Brandon, Sunny, Chucky y Hirakish. Son jóvenes con el cuerpo y el rostro acribillados de tinta, piercings y dilataciones. Desfilaron en la pasarela de la firma Hood by Air en París y se asomaron a la avenida de Madison desde los escaparates de Barneys, uno de los templos neoyorquinos del lujo. Solo acercándose al cristal se puede comprobar que los modelos son en realidad seis maniquíes hiperrealistas, réplicas exactas que reproducen cada uno de los rasgos, tatuajes y perforaciones de estos modelos. La provocadora estética de los maniquíes —con referencias al porno y el sadomasoquismo— es más propia de galerías alternativas de Brooklyn, que de un escaparate en la zona más pija de Manhattan. Por eso la iniciativa no dejó indiferente a ningún transeúnte. Hay quien se paraba para hacer fotos de lo que considera una forma de arte. Hay quien se cruzaba de acera.

Uno de los modelos con los que hacen los moldes. Rick Barroso
Seguramente, las ricas clientas de la avenida de Madison nunca recubrirán sus dientes de metal, ni perforarán su cuidada piel. Pero, en su versión más discreta, los anillos para la nariz, las dilataciones y los tatuajes son hoy los accesorios más codiciados en Nueva York.
La pasarela ha jugado una papel en esta expansión de una moda primero considerada marginal y después, rebelde y alternativa. Givenchy, Alexander McQueen o Dries Van Noten son algunas de las firmas que han recurrido a modelos con cejas recubiertas de cristales, imperdibles en la cara y la piel tatuada.
Los responsables de Barneys quisieron que los paseantes “reconsideraran la noción tradicional de belleza” mientras observaban la piel minuciosamente tatuada, dilatada, cicatrizada, y las bocas de los seis modelos deformadas por caras joyas.
Las esculturas se hicieron en colaboración con el artista Yuji Yoshimoto, y cada una llevó dos meses de trabajo. El proceso comenzó con un escáner en tres dimensiones de los jóvenes, que no son modelos profesionales. Después, Yoshimoto creó un molde negativo usando yeso sobre silicona y esculpiendo a mano para conseguir los detalles. Los moldes se rellenaron con silicona del color exacto de la piel del modelo. A continuación, se añadieron detalles para dar vida a las figuras, incluyendo cejas de pelo natural, aplicado uno por uno, dentaduras a medidas y ojos de cristal. Los tatuajes se pintaron al detalle. Por último, se colocaron las joyas para la boca, ideadas por la diseñadora francesa Dolly Cohen.

Creación del maniquí. Rick Barroso
Las piezas son una rara mezcla de objeto infantil, ortodoncia y sadomasoquismo. “Pensé en la idea de los chupetes como un fetiche. La ortodoncia juega con la idea de mantener la boca abierta. Tiene mucho que ver con la disposición y la ingenuidad; tener siempre la boca abierta, aceptar siempre”, explica Shayne Oliver, el director creativo de Hood by Air, en el blog The Window, de Barneys.
A solo unos metros de Barneys, en Bergdorf Goodman —otros almacenes solo aptos para carteras abultadas— comenzarán a venderse en junio los piercings del estudio de tatuajes The End is Near, en Brooklyn. Las joyas, que cuestan entre 530 y 1.325 euros, buscan atraer a una clientela joven, estilosa y con libertad para gastar.
La fiebre por los piercings es tal que el portal Womens Wear Daily (WWD) publicó en septiembre un artículo en el que señalaba cómo la demanda se disparó antes de la semana de la moda neoyorquina. Las asistentas querían estar listas para salir en las fotos de revistas y blogs. El artista J. Colby Smith contó a la WWD que su negocio aumentó un 40% antes de los desfiles.
El tatuador Jon Boy no da citas hasta julio. Es el autor de la diminuta cruz en la cara de Justin Bieber y del punto de tinta blanca en el dedo de Kendall Jenner. Le siguen 270.000 personas en Instagram. Muchos de sus tatuajes, dibujos minimalistas trazados con finas líneas, no le llevan más de quince minutos, pero su tarifa mínima son 265 euros por una hora. “El estilo minimalista funciona para gente de cualquier clase social, ya sea un modelo o un camarero en Starbucks. Es muy sutil”, explicó Boy a la web Pret-a-Reporter. “Puedes llevar una accesorio y verte elegante, sofisticado y sexy al mismo tiempo”.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/17/estilo/1463494643_033955.html